Monday, May 16, 2016

La bondad de Dios en nosotros a través de Cristo Jesús.




Jesús estaba siempre dispuesto a hacer algo para satisfacer las necesidades de las personas que se acercaban a Él, como lo vemos en Mateo 8:1-3. El Jesús de ayer sigue siendo el mismo hoy y será siempre el mismo mañana; esa es nuestra esperanza. Nosotros condicionamos nuestras bendiciones sea el área que fuere; nosotros nos enfocamos en lo que ven nuestros ojos, oyen nuestros oídos y siente nuestro corazón y la verdad debemos estar enfocados en el cielo, mediante lo que esta escrito en las Sagradas Escrituras, eso no quiere decir que nos volvamos los súper espirituales no, es poder discernir el mundo espiritual al material, dice la Palabra en Efesios 2:4-6  "Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!). Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús" (el subrayado es mío). Es por eso que estamos en los lugares celestiales porque estamos en Cristo y Cristo en nosotros, por la misericordía de Dios; al no entender esto, nos perdemos de todo aquello que Él quiere darnos, ¿Por qué? porque Pablo nos dice en Efesios 3:19 "Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo. Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios" (el subrayado es mío). Entonces Pablo a quien Dios le había dado grandes revelaciones y sabiduría, podía concluir al entender quien era él en Cristo y quien era Cristo en su vida y exclamar tan grande verdad:

Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros (el subrayado es mío) ¡Gloria a él en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde hoy y para siempre! Amén. Efesios 3:20


Un abrazo de bendiciones