Tuesday, May 31, 2016

Actuando con fidelidad conforme a la Palabra de Dios



Y los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad. Hechos 17:11

En estos últimos tiempos hay que comprobar lo que se predica, pues muchas veces se mal interpretan la Palabra de Dios, llevando a errores doctrinales, a legalismos y religiosidades.  

Miremos esta porción de la Palabra en Levítico 5:17-18

Si alguien peca, o incurre en algo que por mandamiento del Señor no se debe hacer, aun si no sabía que hacía mal, será culpable y cargará con su pecado. Deberá presentar al sacerdote un carnero sin defecto de los rebaños, o lo que el sacerdote estime que debe ser su ofrenda de expiación, y éste hará la expiación por el pecado que cometió por ignorancia, y el pecado le será perdonado.
Vemos que el pueblo de Israel en sus actuar podía errar por la ignorancia a las leyes de Dios y era contado como pecado; así mismo  el desconocimiento de la Palabra de Dios nos lleva a errores que se convierten en pecado; el hecho de que aceptemos ciertas doctrinas no conforme a la verdad, nos desvían a acciones y comportamientos no correctos los cuales nos llevan a  falsas expectativas, obstaculizando nuestras bendiciones. 
Pablo rogaba al Padre Celestial para que a los de Éfeso les diera espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él (Efesios 1:17); y esto solo viene mediante el Espíritu Santo a través de la Palabra de Dios, porque es la única manera de tener sabiduría y conocer a nuestro Dios.


Bendiciones







Monday, May 16, 2016

La bondad de Dios en nosotros a través de Cristo Jesús.




Jesús estaba siempre dispuesto a hacer algo para satisfacer las necesidades de las personas que se acercaban a Él, como lo vemos en Mateo 8:1-3. El Jesús de ayer sigue siendo el mismo hoy y será siempre el mismo mañana; esa es nuestra esperanza. Nosotros condicionamos nuestras bendiciones sea el área que fuere; nosotros nos enfocamos en lo que ven nuestros ojos, oyen nuestros oídos y siente nuestro corazón y la verdad debemos estar enfocados en el cielo, mediante lo que esta escrito en las Sagradas Escrituras, eso no quiere decir que nos volvamos los súper espirituales no, es poder discernir el mundo espiritual al material, dice la Palabra en Efesios 2:4-6  "Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!). Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús" (el subrayado es mío). Es por eso que estamos en los lugares celestiales porque estamos en Cristo y Cristo en nosotros, por la misericordía de Dios; al no entender esto, nos perdemos de todo aquello que Él quiere darnos, ¿Por qué? porque Pablo nos dice en Efesios 19 "Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo. Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios" (el subrayado es mío). Entonces Pablo a quien Dios le había dado grandes revelaciones y sabiduría, podía concluir al entender quien era él en Cristo y quien era Cristo en sus vida y exclamar tan grande verdad:

Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros (el subrayado es mío) ¡Gloria a él en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde hoy y para siempre! Amén. Efesios 3:20


Un abrazo de bendiciones







Sunday, March 27, 2016

Nuestra victoria es Cristo


Él fue entregado a la muerte por causa de nuestros pecados, y resucitado para hacernos justos a los ojos de Dios.
Romanos 4:25

Por la sangre de Cristo, fuimos justificados y santificados ante nuestro Dios, es por ese motivo que no hay ninguna condenación para los que andan conforme al Espíritu (Romanos 8:1).
Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros.
¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte?
(Como dicen las Escrituras: Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero).
Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó.
Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor. Romanos 34-39


Bendiciones

 








Wednesday, February 10, 2016

El mundo necesita de un Salvador: Jesucristo.

Pero ahora, sin la mediación de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, de la que dan testimonio la ley y los profetas.  Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción, pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Romanos 3:21-25 

La aflicción que sufre este planeta por el pecado es grande, pues a lo malo le llaman bueno y a lo bueno, malo; la tierra esta enferma; y no hay excusa para entender que hay un Salvador: Jesucristo, que está a las puertas de su venida; las señales de las cuales se habla en las Sagradas Escrituras se están cumpliendo.
Su presencia se manifiesta en el firmamento, en toda la naturaleza, y en nuestro propio ser, ¿Cómo desconocer la mano creadora de un Dios Todopoderoso? nuestra propia conciencia lo confirma.
No hay excusa para el desconocimiento de nuestro Salvador Jesucristo.
Es la dureza del corazón y las fuerzas antagónicas de las tinieblas que han velado los ojos espirituales para que la luz de Cristo no resplandezca en los corazones.   Cuídense, hermanos, de que ninguno de ustedes tenga un corazón pecaminoso e incrédulo que los haga apartarse del Dios vivo. Más bien, mientras dure ese «hoy», anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado.
Hebreos 3:12-13

Acerquémonos a ese maravilloso Dios y Padre a través de su Hijo Jesucristo con un verdadero arrepentimiento confesando con los labios que Jesucristo es el Señor.
CRISTO VIVE Y REINA.

Un abrazo y muchas bendiciones. 

Monday, January 11, 2016

La fe, el poder de la oración

Tengan fe en Dios —respondió Jesús—.Les aseguro que si alguno le dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá. Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán. Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados. Marcos 11:11-25
Al analizar este texto vemos que para obtener respuesta a nuestras peticiones hay que tener en cuenta tres cosas que están dentro del texto:
No dudar, creer 
Creer que ya se ha recibido.
Perdonar.

Cuando estamos clamando a Dios por una petición, vienen a nuestra mente una cantidad de pensamientos de cómo, dónde, cuándo, qué medio va a utilizar, y si es o no la voluntad de Dios de recibir lo que pedimos, entonces entra la duda y el temor; que es lo contrario a la fe, y la fe es creer; sólo la fe es lo que nos permite alcanzar lo que estamos pidiendo. También, antes de hacer una petición debemos de alinearla con la Palabra de Dios, si es o no su voluntad:
Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido. 1 Juan 5:14-15

Cuando Jesús nos dice: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán, se trata de descansar, porque cuando uno recibe lo esperado, ¡descansamos!  y damos ¡gracias! pero que hacemos: nuestra mente se da a la tarea de visualizar lo que queremos tener, y se da inicio a una serie de ejercicios mentales y no se trata de mentalizar,  porque al mentalizar podemos caer en la duda, y en ciertas filosofías; y la verdad se trata es de descansar en la plenitud que nos da la fe, y tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos. Hebreos 11:1
Ese descanso implica espera, y en ésta se ejercita uno de los frutos del Espíritu, la paciencia. Descansar, y esperar es dejar todas nuestras peticiones en las manos de nuestro Señor Jesucristo, quien nos dijo: Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar.  Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.
Mateo 11:28-30

Perdonar, también produce descanso a nuestra alma; los enojos, las iras, las envidias, egoísmos y los odios hacia nuestro prójimo, son actitudes de nuestra alma que deben ser tratadas por el Espíritu Santo de Dios, si no hay perdón tampoco habrá respuesta a nuestras peticiones, y como pretendemos obtener el perdón de Dios, cuando nosotros no podemos perdonar ni perdonarnos a nosotros mismos. Hay sentimientos de culpabilidad en nosotros y hacia otros, que deben de ser sanados; sólo en la presencia del Espíritu Santo puede ser perdonada toda culpabilidad, y es allí donde podemos perdonarnos a si mismos, y perdonar a los demás. 
Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti;  pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados. Mateo 6:14-15

Un abrazo lleno de bendiciones.





Saturday, January 2, 2016

2016 nuevo año de esperanza y gratitud

Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.
1 Tesalonicenses 5: 18.

Hay tantas razones para decirle a nuestro Amado Dios y Padre GRACIAS, por nuestra vida, por nuestra familia, por todas nuestras bendiciones y aún por los momentos de debilidad, por las malas decisiones que nos llevaron a tener aflicción en nuestra alma y que a pesar de esos momentos difíciles, pudimos ver la mano de favor de nuestro amado Padre; son tantas y tantas cosas por las cuales estar tan agradecidos de nuestro Eterno Dios, que no alcanzaríamos a enumerarlas.

También es momento de hacer planes en la compañía de nuestro Señor, y poner toda nuestra confianza en Él, creyendo que todo lo que ponemos en sus manos será bendecido; es por ello que le entregamos nuestros propósitos materiales, físicos y espirituales y todas aquellas cosas que queremos realizar durante este 2016. 
Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Proverbios 16:3

Que este nuevo año sea una oportunidad para vivir cada día en el gozo del Señor; disfrutando y aprendiendo de cada circunstancia que la vida nos ofrece, no es fácil pero tampoco es difícil; con la fortaleza que nos da su Santo Espíritu podemos lograrlo.
Entonces me llenare de alegría a causa del Señor mi Salvador. Le alabaré aunque no florezcan las higueras ni den fruto los viñedos y los olivares; aunque los campos no den su cosecha; aunque se acaben los rebaños de ovejas y no haya reses en los establos. Porque el Señor me da fuerzas; da a mis piernas la ligereza del ciervo y me lleva a alturas donde estaré a salvo. Habacuc 3:17-19

!FELIZ AÑO NUEVO  2016!
Un abrazo lleno del amor de Dios






Thursday, December 31, 2015

La armadura de Dios


Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. Efesios 6:11

Ponerse la armadura de Dios, no es colocarse imaginariamente la indumentaria militar de un soldado romano; no, la armadura de Dios, es un estilo de vida que todo cristiano debe llevar contra las artimañas del enemigo; el apóstol Pablo usa una metáfora con la armadura que todo creyente debe usar y la vestimenta de un soldado romano.
Cuando el apóstol Pablo habla de colocarse o ponerse la armadura, no lo dice literalmente, es una manera de exhortarnos a estar preparados día a día, y va explicando paso a paso en forma metafórica con la vestimenta del soldado romano.


Cinturón de la verdad. El cinturón ceñía la coraza, era de cuero chapeado de metal y de el pendía la espada.
Lo primero que debemos hacer es ceñir nuestros lomos con la verdad, nuestra fuerza humana está en nuestros lomos, esto significa espiritualmente que nada debemos hacer en nuestra fuerza humana y que ésta debe estar ceñida, o ajustada a la Palabra de Dios, pues es en el poder del Espíritu Santo que debemos estar fortalecidos y no en nuestras fuerzas.

La coraza de justicia. La coraza era una cubierta resistente de metal que servía para proteger el pecho y la espalda del soldado.
Es tener la convicción en nuestro corazón de que la justicia de Dios es por medio de la fe en Jesucristo, por quien hemos sido justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención por su sangre. Esto implica llevar una vida de rectitud y santidad, agradándole a Dios en todo; dando fruto en toda buena obra, creciendo en el conocimiento de Dios y fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder.


Calzado los pies. los pies se calzaban con sandalias pesadas típicas de los soldados romanos; estaban hechas de cuero, atadas desde el centro del pie hasta la parte superior del tobillo.
Calzar nuestros pies es tener la disposición constante de anunciar el evangelio de la paz.  El apóstol Pablo nos exhorta a predicar la Palabra, y que insistamos cuando sea oportuno y aún cuando no lo sea (2Timoteo 4:2) 


El escudo de la fe; El escudo era la principal forma de protección para el cuerpo de los soldados romanos. El propósito de este escudo era desviar los misiles del enemigo y ofrecer protección contra el impacto de la espada.
Tener fe significa creer y confiar plenamente en Jesucristo como Señor y Salvador personal, llevando una vida de obediencia a Jesucristo por amor y gratitud, basada en la Palabra de Dios; y así contrarrestar las flechas encendidas del enemigo, que son toda clase de pensamientos pecaminosos, de duda, de desánimo, de muerte, de enfermedad, de fracaso y muchos otros que el enemigo usa para derrotarnos; pero gracias a Cristo Jesús somos mas que victoriosos.    

El yelmo de la salvación. El yelmo es la parte de la armadura que protege la cabeza y el rostro del soldado, si en algo debemos de estar seguros y confiados como cristianos nacidos de nuevo, es en nuestra salvación, que a través de nuestro Señor Jesucristo nos fue dada. Esto implica que debemos cada día renovar nuestra mente a través de la Palabra de Dios; y que nuestra forma de ver, oír, y hablar sea coherente también con la Fe que profesamos.

La espada del Espíritu, es la Palabra de Dios; es el arma ofensiva y defensiva que los creyentes tenemos contra toda acechanza del enemigo. En Mateo 4: 1-11 Jesús fue llevado al desierto para ser tentado por el diablo, después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre y vino el tentador haciéndole varias propuestas que Jesús rechazo mediante la Palabra de Dios, diciendo siempre: Escrito está. 


Orar en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, por todos los santos, se debe orar por el cuerpo de Cristo, la iglesia; guiados por el Espíritu Santo. Del mismo modo, y puesto que nuestra confianza en Dios es débil, el Espíritu Santo nos ayuda. Porque no sabemos cómo debemos orar a Dios, pero el Espíritu mismo ruega por nosotros, y lo hace de modo tan especial que no hay palabras para expresarlo. Romanos 8:26


En cuanto a mí, ciertamente no pecaré contra el SEÑOR al dejar de orar por ustedes. Y seguiré enseñándoles lo que es bueno y correcto. 1 Samuel 12:23


Bendiciones