Sunday, February 5, 2017

¡Bendecidos!



Que maravillosos es saber que ya fuimos bendecidos, nuestra oración debe ser al igual que el apóstol Pablo cuando oraba por los de Éfeso: Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, al glorioso Padre, que les conceda el don espiritual de la sabiduría y se manifieste a ustedes, para que puedan conocerlo verdaderamente. Pido que Dios les ilumine la mente, para que sepan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da al pueblo santo (Efesios 1:17-18), hoy existen muchas personas que por desconocimiento de la Palabra de Dios sus oraciones y suplicas son por bendiciones, cuando ya fuimos bendecidos; éste desconocimiento forma barreras en nuestra mente que impiden la bendición, esas son las fortalezas que debemos destruir y derribar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios (2 Corintios 10:4-5). Tenemos un concepto equivocado de Dios, muchos creemos que debemos hacer ciertos sacrificios o hacer ciertas obras para ganarnos la entrada al cielo, para obtener su amor, su misericordia, su perdón; todo lo hizo Jesús en la cruz y nosotros no tenemos que hacer nada, sólo debemos disponer nuestro corazón para que el propósito de Dios se cumpla en nuestras vidas y nuestra fe esté fundamentada en el amor. 
Pues por Cristo hemos podido acercarnos a Dios por medio de la fe, para gozar de su favor, y estamos firmes, y nos gloriamos con la esperanza de tener parte en la gloria de Dios (Romanos 5:2).


Bendiciones







 

Wednesday, August 31, 2016

Integridad en nuestro ser interior


Nadie puede conocer los pensamientos de una persona excepto el propio espíritu de esa persona y nadie puede conocer los pensamientos de Dios excepto el propio Espíritu de Dios. 1 Corintios 2:11
Solo Dios conoce los pensamientos y lo que hay en cada corazón y en cada vida; y esa sinceridad que hay en su ser interior es la que Dios ama, Dios aborrece la falsedad en cualquier forma,  ya sea en testigos falsos que hablan mentiras, en pesas y medidas falsas, y en la falsedad de nuestro corazón entre otras.
Es que en un corazón sincero, se puede confiar, se puede creer y se puede esperar lealtad; en ese corazón no existe la hipocresía ni el engaño ni la mentira, por eso Dios ama la verdad en lo intimo.
Y sólo en la intimidad con Dios, es que aprendemos a entender  sabiduría, aprendemos a ser sinceros. 

Cuando aparentamos amar a una persona, pero dentro de nuestro corazón hay un sentimiento de rechazo, de incomodidad hacia ella, estamos siendo falsos, y mentirosos; allí no hay sinceridad, y esto es lo que no agrada a Dios.

El Señor aborrece a los de corazón perverso, pero se complace en los que viven con rectitud. Proverbios 11:20

Bendiciones












 

Tuesday, May 31, 2016

Actuando con fidelidad conforme a la Palabra de Dios



Y los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad. Hechos 17:11

En estos últimos tiempos hay que comprobar lo que se predica, pues muchas veces se mal interpreta la Palabra de Dios, llevando a errores doctrinales, a legalismos y religiosidades.  

Miremos esta porción de la Palabra en Levítico 5:17-18

Si alguien peca, o incurre en algo que por mandamiento del Señor no se debe hacer, aun si no sabía que hacía mal, será culpable y cargará con su pecado. Deberá presentar al sacerdote un carnero sin defecto de los rebaños, o lo que el sacerdote estime que debe ser su ofrenda de expiación, y éste hará la expiación por el pecado que cometió por ignorancia, y el pecado le será perdonado.
Vemos que el pueblo de Israel en su actuar podía errar por la ignorancia a las leyes de Dios y era contado como pecado; así mismo  el desconocimiento de la Palabra de Dios nos lleva a errores que se convierten en pecado; el hecho de que aceptemos ciertas doctrinas no conforme a la verdad, nos desvían a acciones y comportamientos no correctos los cuales nos llevan a  falsas expectativas, obstaculizando nuestras bendiciones. 
Pablo rogaba al Padre Celestial para que a los de Éfeso les diera espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él (Efesios 1:17); y esto solo viene mediante el Espíritu Santo a través de la Palabra de Dios, porque es la única manera de tener sabiduría y conocer a nuestro Dios.


Bendiciones







Monday, May 16, 2016

La bondad de Dios en nosotros a través de Cristo Jesús.




Jesús estaba siempre dispuesto a hacer algo para satisfacer las necesidades de las personas que se acercaban a Él, como lo vemos en Mateo 8:1-3. El Jesús de ayer sigue siendo el mismo hoy y será siempre el mismo mañana; esa es nuestra esperanza. Nosotros condicionamos nuestras bendiciones sea el área que fuere; nosotros nos enfocamos en lo que ven nuestros ojos, oyen nuestros oídos y siente nuestro corazón y la verdad debemos estar enfocados en el cielo, mediante lo que esta escrito en las Sagradas Escrituras, eso no quiere decir que nos volvamos los súper espirituales no, es poder discernir el mundo espiritual al material, dice la Palabra en Efesios 2:4-6  "Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!). Pues nos levantó de los muertos junto con Cristo y nos sentó con él en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo Jesús" (el subrayado es mío). Es por eso que estamos en los lugares celestiales porque estamos en Cristo y Cristo en nosotros, por la misericordía de Dios; al no entender esto, nos perdemos de todo aquello que Él quiere darnos, ¿Por qué? porque Pablo nos dice en Efesios 3:19 "Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo. Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios" (el subrayado es mío). Entonces Pablo a quien Dios le había dado grandes revelaciones y sabiduría, podía concluir al entender quien era él en Cristo y quien era Cristo en su vida y exclamar tan grande verdad:

Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante su gran poder, que actúa en nosotros (el subrayado es mío) ¡Gloria a él en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde hoy y para siempre! Amén. Efesios 3:20


Un abrazo de bendiciones







Sunday, March 27, 2016

Nuestra victoria es Cristo


Él fue entregado a la muerte por causa de nuestros pecados, y resucitado para hacernos justos a los ojos de Dios.
Romanos 4:25

Por la sangre de Cristo, fuimos justificados y santificados ante nuestro Dios, es por ese motivo que no hay ninguna condenación para los que andan conforme al Espíritu (Romanos 8:1).
Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros.
¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte?
(Como dicen las Escrituras: Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero).
Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó.
Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor. Romanos 34-39


Bendiciones

 








Wednesday, February 10, 2016

El mundo necesita de un Salvador: Jesucristo.

Pero ahora, sin la mediación de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, de la que dan testimonio la ley y los profetas.  Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción, pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Romanos 3:21-25 

La aflicción que sufre este planeta por el pecado es grande, pues a lo malo le llaman bueno y a lo bueno, malo; la tierra esta enferma; y no hay excusa para entender que hay un Salvador: Jesucristo, que está a las puertas de su venida; las señales de las cuales se habla en las Sagradas Escrituras se están cumpliendo.
Su presencia se manifiesta en el firmamento, en toda la naturaleza, y en nuestro propio ser, ¿Cómo desconocer la mano creadora de un Dios Todopoderoso? nuestra propia conciencia lo confirma.
No hay excusa para el desconocimiento de nuestro Salvador Jesucristo.
Es la dureza del corazón y las fuerzas antagónicas de las tinieblas que han velado los ojos espirituales para que la luz de Cristo no resplandezca en los corazones.   Cuídense, hermanos, de que ninguno de ustedes tenga un corazón pecaminoso e incrédulo que los haga apartarse del Dios vivo. Más bien, mientras dure ese «hoy», anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado.
Hebreos 3:12-13

Acerquémonos a ese maravilloso Dios y Padre a través de su Hijo Jesucristo con un verdadero arrepentimiento confesando con los labios que Jesucristo es el Señor.
CRISTO VIVE Y REINA.

Un abrazo y muchas bendiciones. 

Monday, January 11, 2016

La fe, el poder de la oración

Tengan fe en Dios —respondió Jesús—.Les aseguro que si alguno le dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá. Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán. Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados. Marcos 11:11-25
Al analizar este texto vemos que para obtener respuesta a nuestras peticiones hay que tener en cuenta tres cosas que están dentro del texto:
No dudar, creer 
Creer que ya se ha recibido.
Perdonar.

Cuando estamos clamando a Dios por una petición, vienen a nuestra mente una cantidad de pensamientos de cómo, dónde, cuándo, qué medio va a utilizar, y si es o no la voluntad de Dios de recibir lo que pedimos, entonces entra la duda y el temor; que es lo contrario a la fe, y la fe es creer; sólo la fe es lo que nos permite alcanzar lo que estamos pidiendo. También, antes de hacer una petición debemos de alinearla con la Palabra de Dios, si es o no su voluntad:
Ésta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido. 1 Juan 5:14-15

Cuando Jesús nos dice: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán, se trata de descansar, porque cuando uno recibe lo esperado, ¡descansamos!  y damos ¡gracias! pero que hacemos: nuestra mente se da a la tarea de visualizar lo que queremos tener, y se da inicio a una serie de ejercicios mentales y no se trata de mentalizar,  porque al mentalizar podemos caer en la duda, y en ciertas filosofías; y la verdad se trata es de descansar en la plenitud que nos da la fe, y tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos. Hebreos 11:1
Ese descanso implica espera, y en ésta se ejercita uno de los frutos del Espíritu, la paciencia. Descansar, y esperar es dejar todas nuestras peticiones en las manos de nuestro Señor Jesucristo, quien nos dijo: Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar.  Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.
Mateo 11:28-30

Perdonar, también produce descanso a nuestra alma; los enojos, las iras, las envidias, egoísmos y los odios hacia nuestro prójimo, son actitudes de nuestra alma que deben ser tratadas por el Espíritu Santo de Dios, si no hay perdón tampoco habrá respuesta a nuestras peticiones, y como pretendemos obtener el perdón de Dios, cuando nosotros no podemos perdonar ni perdonarnos a nosotros mismos. Hay sentimientos de culpabilidad en nosotros y hacia otros, que deben de ser sanados; sólo en la presencia del Espíritu Santo puede ser perdonada toda culpabilidad, y es allí donde podemos perdonarnos a si mismos, y perdonar a los demás. 
Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti;  pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados. Mateo 6:14-15

Un abrazo lleno de bendiciones.