miércoles, 29 de febrero de 2012

Nuestro Eterno Dios

Felipe le dijo entonces: Señor, déjanos ver al Padre, y con eso nos basta.                                                                 Jesús le contestó: Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿porqué me pides que les deje ver al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las cosas que les digo, no las digo por mi propia cuenta. El Padre, que  vive en mí, es el que hace sus propias obras.                     Juan 8-11
                    
Hoy quiero dejarles esta reflexión, pero no quiero argumentar al respecto; para que bajo la dirección del Santo Espíritu meditemos sobre nuestro eterno Dios que siempre ha querido que lo veamos como un Padre tierno y compasivo; y ese mismo Dios, se hizo Hombre, en Jesucristo, nuestro Redentor y Salvador; y ese mismo Dios, es el que está hoy con nosotros, en su Santo Espíritu, quien nos ayuda, como uno que está con nosotros, nuestro Consolador Eterno, y mora en nosotros y con nosotros (Juan 14:17).
En el tiempo del pueblo Israel, Dios fue visto como Padre; y en tiempos de Jesús, a Dios lo exaltó como su Padre. Y hoy como cuerpo de Cristo que somos, a Dios lo seguimos exaltando como nuestro Padre. Encontramos en las Sagradas escrituras estas porciones bíblicas que nos dan claridad acerca de nuestro Eterno Dios:
  
Deuteronomio 6:4 "Escucha, oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es"

En Mateo 1:23 "HE AQUI, LA VIRGEN CONCEBIRA Y DARA A LUZ UN HIJO, Y LE PONDRAN POR NOMBRE EMMANUEL, que traducido significa: DIOS CON NOSOTROS".

En Romanos 9:5 "De ellos son los padres, y de quienes procede Cristo según la carne, que es Dios sobre todas las cosas. ¡Alabado por los siglos! Amén". (El subrayado es mío)

En Hebreos 13:8 "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos".

En Juan 14: 16-18 "Y Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: El Espíritu de Verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros.
No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros".

También en Juan 14:26 "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho".

Dios nos colme de Bendiciones.







  

domingo, 26 de febrero de 2012

Cristo Jesús nuestro provedor

"Así que, mi Dios os proveerá de todo lo que necesitéis, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús".
Filipenses 4:19

Dios es soberano y todopoderoso, y su buena voluntad es agradable y perfecta, y conocemos también que cada día trae su propio mal; sin embargo nos dejamos llevar por la angustia que surge de nuestra problemática de cada día; somos conocedores de su Palabra, pero nos cuesta vivirla: "Sólo con palabras no escarmienta el siervo, porque entiende, pero no hace caso". Proverbios 29:19
Es nuestro Señor quien suple cada necesidad, y nos lo dice en Mateo 6:33, que busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás será añadido; amado hermano, aprendamos a descansar en Cristo Jesús, sigamos caminando sin dejar de actuar; siendo diligentes en todo, no nos quedemos cruzados de brazos, así nunca llegará la solución a nuestra necesidad.
Isaías 30:15 nos dice lo siguiente: "... en la serenidad y la confianza está vuestra fuerza,...".
Cuando entremos en una dificultad no nos angustiemos, recordemos esta frase de Isaías, serenidad y confianza, y sigamos la ruta de nuestro camino, esperemos sosegados y con toda esa confianza, nuestro amado Dios vendrá en nuestra ayuda. Cuando estamos desesperados, nuestra fe se opaca y la fe es la que hace que la mano de Dios obre, se paraliza y en esos momentos de angustia podemos tomar decisiones erradas, y abrimos caminos que creemos son de solución a nuestra problemática, pero la verdad son caminos de muerte. Las necesidades son como las avenidas de abundante tráfico, que muchas veces se hace difícil cruzarlas, pero cuando sabemos esperar, viene el momento indicado para cruzar la calle, en sosiego y buena calma; pero si no se sabe esperar y en una forma irresponsable se cruza puede estar dispuesto a sufrir un tremendo accidente, y puede incluso perder la vida.
Tengamos calma y esperemos en nuestro Señor Jesucristo, quien cada momento intercede por nosotros y por nuestras necesidades; y a través de Él, nuestro Eterno Dios es quien tiene todo el poder de parar el sol, y la luna como en tiempos de Josué (10:12-13), y así poder sortear nuestras necesidades y angustias.
Si fuéramos un poco sabios, creo que toda angustia, ocasionada por nuestras necesidades, dejaría de existir; porque nuestra confianza estaría puesta en Dios, y esto es importante entenderlo, porque cuando nuestra confianza esta puesta en Él, tenemos la victoria, "Tú guardas en completa paz al que persevera pensando en ti, porque en ti confía". Isaías 26:3
Dios les llene de grandes bendiciones


martes, 21 de febrero de 2012

El poder de Dios

"Entonces Pedro le dijo: "No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy. En el Nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate, y anda!" Hechos 3:6



Creo que muchos anhelamos el poder de Dios que tenia Pedro; demos una mirada a hechos 1:14 y 2:1; Lucas nos dice en ambos versículos, que los apóstoles perseveraban unánimes en oración.

Si miramos las cartas de Pedro y Juan la convicción que hay en ellos, la hacen notoria en sus escritos, hombres que profesaban una fe férrea en Cristo; unos hombres que tenían muy claro quiénes eran en Cristo y quién era Cristo en ellos; unos hombres llenos del Espíritu Santo. En hechos 6:4 también vemos la preocupación de Pedro acerca de la oración y el ministerio de la palabra.

La constante búsqueda de la presencia de Dios en oración y el conocerlo a través de las Sagradas Escrituras meditándolas, nos permite entender y comprender en quien hemos creído, hacen que cada día nuestra fe crezca y el poder de Dios se acreciente en nuestras vidas; porque así podemos comprender de donde emana ese poder del Altísimo, que era la claridad que había en estos apóstoles de Jesús. Pero si no escudriñamos las Santas Escrituras, y sólo nos quedamos con lo que aprendemos en el instituto, o lo que nos enseñan en las iglesia, así no podemos entender nada del conocimiento de Dios, y si nuestra vida de oración o de intimidad con nuestro Eterno Dios y Padre, es muy inconstante, entonces no podemos pretender alcanzar ese poder de Dios.

La Palabra es la que cada día nos santifica (Juan 17:17), luego cómo nos vamos a santificar si no la meditamos y aún mas cómo vamos adquiriendo la imagen de Cristo si no lo conocemos, si la Palabra es Cristo Jesús.

La iglesia esta carente de oración y de la meditación de la Palabra, estamos viviendo una tibieza, de la cual nos habla la iglesia de la Laodicea (Apocalipsis 3:16-17), nuestra preocupación es la búsqueda del bienestar.

Hagamos un alto en nuestro camino espiritual, y hoy comencemos por nosotros mismos, a buscar la presencia de Dios en oración y conozcámoslo mediante su Palabra, para ser santificados a través de ella, y así alcanzar ese glorioso poder de Dios.
"Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder" 1Corintios 4:20.


Dios les colme de bendiciones



sábado, 18 de febrero de 2012

Un corazón puro

¿Quién subirá al monte del SEÑOR? ¿Y quién podrá estar en su lugar santo?
El de manos limpias y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con engaño. Ese recibirá bendición del SEÑOR, y justicia del Dios de su salvación.


Siempre digo que nuestro testimonio es clave para que muchos sigan los pasos de Jesús, nuestro buen Pastor, "Hizo brotar de mis labios un nuevo canto, un canto de alabanza a nuestro Dios. Muchos, al ver esto, se sintieron conmovidos y pusieron su confianza en el Señor" Salmo 40:3. Y respecto a esto escucho decir que no debemos poner la mirada en el hombre porque nuestra humanidad es pecadora que siempre está dispuesta al pecado; pero la Palabra de Dios me dice lo siguiente:  "En él también, ustedes han sido circuncidados, no con una circuncisión hecha por los hombres, sino con la circuncisión hecha por Dios al unirlos a Cristo y despojarlos de su naturaleza pecadora. Al ser bautizados, ustedes fueron sepultados con Cristo, y fueron también resucitados con él, porque creyeron en el poder de Dios, que lo resucitó" Colosenses 2:11-12
Esta Palabra me aclara que de nosotros ha sido eliminado el cuerpo pecaminoso carnal, y esto es un acto espiritual, no físico; cuando creemos en el poder de Dios que resucitó a Cristo y nos bautizamos, en un acto de fe y por mandato, en ese momento en que nos sumergimos en las aguas, estamos reafirmando el morir a la vieja naturaleza pecaminosa, sepultando el cuerpo de pecado y al levantarnos de las aguas, ahí también estamos reafirmando el ser resucitados en Él; iniciando una vida nueva en Cristo.

Lo que existe en nosotros es la concupiscencia, y esto lo habla Santiago; pero veamos primero el significado del diccionario español que dice lo siguiente:

Deseo excesivo de los bienes materiales, especialmente de los goces sensuales.

Veamos Santiago 1:13-15 "Cuando alguno sea tentado, no diga que es tentado por Dios. Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie. Sino que cada uno es tentado, cuando es atraído y seducido por sus propios malos deseos.
Y cuando su mal deseo ha concebido, produce el pecado. Y el pecado, una vez cumplido, engendra la muerte".
Es lo que hay en nuestro corazón, lo que nos lleva a dar buenos o malos frutos en nuestro testimonio de vida (Lucas 6:43-45).

"Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca". 1 Juan 5:18

Dios les bendiga en abundancia


lunes, 13 de febrero de 2012

Amando misericordia





"Hermanos, si alguno ha caído en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo con espíritu de mansedumbre, cuidando que tu también no seas tentado". Gálatas 6:1



Cuando alguien cae en pecado, lo que nos dice la Palabra es restaurarle, pero la realidad es otra, porque los mismos cristianos somos los que hacemos del árbol caído, leña; porque sale a flote el juzgamiento, el dedo señalador que con espíritu de soberbia y altivez y un carácter implacable le negamos toda oportunidad de rehacer su vida espiritual; la compasión y la misericordia de Cristo, debe ser ejemplo para nuestras vidas, e irradiar la Luz de Jesucristo que llevamos en el corazón.
En Miqueas 6:8 Dios exhortaba a Israel a amar misericordia. Este debe ser para la iglesia el enfoque, nuestro norte, no debemos perder de vista, que la misericordia de Dios viene de su Espíritu, direccionada por su Palabra, sin caer en el pesar, ni en las emociones, porque estaríamos siendo guiados por una falsa misericordia. 
 
Cuando la mujer adúltera fue llevada a la presencia de Jesús él dijo: "Ni yo te condeno; vete y no peques más" Juan 8:11. Jesús, el Hijo de Dios no la condenó, porque él no vino para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por Él" Juan 3:17.
En 1 Crónicas 21:13 David reconoce las misericordias de Dios, veamos: "Respondió David a Gad: Estoy muy angustiado. Te ruego que me dejes caer en manos del SEÑOR, porque muy grandes son sus misericordias; pero no caiga yo en manos de hombre". David era consciente que el hombre no tenía misericordia. Jesús también dijo que conocía a los hombres por tal motivo no se fiaba de ellos, Juan 2:24-25.

¡Oh! Eterno Dios cuán grande es tu infinita misericordia. ¡Bendito Dios!"Padre de misericordia y Dios de consolación" 2Corintios 1:3.
"El te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el SEÑOR de ti, sino sólo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios?" Miqueas 6:8.

Bendiciones







jueves, 9 de febrero de 2012

Estimar y amar por causa de su trabajo

“Pero os rogamos hermanos, que reconozcáis a los que con diligencia trabajan entre vosotros, y os dirigen en el Señor y os instruyen,  y que los tengáis en muy alta estima con amor, por causa de su trabajo. Vivid en paz los unos con los otros”. 1Tesalonicenses 5:12-13

Esta Palabra es de gran bendición para nuestras vidas cristianas, Dios es muy sabio al inspirarla en Pablo; en los inicios de nuestra vida cristiana, creo que muchos de nosotros pasamos por situaciones de inconformidad en las congregaciones, y damos rienda suelta a instigar en contra de las personas que nos enseñan, y nos exhortan; porque sencillamente no estamos de acuerdo con su forma de enfocar la Palabra, con la forma de dirigir la iglesia, la forma de poner y quitar líderes, las trabas que ponen muchos ministros para servirle a Dios; son un serie de circunstancias que incomodan a las personas que con hambre se acercan a las distintas congregaciones buscando a Dios, y tristemente digo que cuando iniciamos esa búsqueda de Dios, pues realmente así tengamos muchos años de vida, somos inmaduros, hay hambre y sed de Dios, se da un celo por las cosas de Dios, pero las enfocamos de forma errónea; tomando una actitud de señalamiento, juzgando todo lo que se mueve alrededor del hermano que nos preside; y a unos nos da por buscar la iglesia perfecta, a otros por ser los superhombres espirituales; y por la falta del conocimiento de la Palabra de Dios, vamos tomando caminos direccionado por nuestras emociones y sentimientos; y el corazón no es un buen consejero, miremos lo que el Señor nos dice:

"Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?" Jeremías 17:9

El peligro de esto es que algunos se cansan de todas esas situaciones y vuelven atrás; aquí también es clave la posición que toma aquel hombre de Dios que preside, porque muchos también en su altivez en vez de ir por aquella oveja descarriada, vociferan palabras satánicas, que por una que se vayan llegarán otras ovejas más, veamos lo que dijo Jesús:

Y él les contó esta parábola:
"¿Quién de vosotros, si tuviera cien ovejas y perdiera una de ellas, no dejaría a las noventa y nueve en el campo, e iría a buscar la que se perdió, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra la pone sobre sus hombros gozoso. Y al llegar a casa, junta a los amigos y vecinos, y les dice: 'Alegraos conmigo, porque ya encontré mi oveja que se había perdido'. Os digo, que así hay más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento" Lucas 15:3-7.

Y la verdad que al pasar por los distintos procesos que Dios hace en nuestras vidas, para ir madurando espiritualmente, nos pasa lo más maravilloso, reconocemos la verdad de la Palabra de Dios, que es la que nos santifica y nos muestra a través del Espíritu de Dios, la forma inmadura de manejar y entender los propósitos de Dios. La Palabra es la que nos encausa a la renovación de nuestra forma de pensar; y con la experiencia vivida podemos ser de consuelo para los que inician esa búsqueda, enseñándoles a reconocer y a valorar el trabajo que hacen aquellos hermanos que nos enseñan, y nos amonestan en el Señor.

Hoy les animo a orar por todos aquellos hermanos en Cristo que nos dirigen y nos predican, y que como todo ser humano también tiene errores, y que al poner nuestros ojos sobre estas circunstancias se convierten en un obstáculo para vivir una vida de armonía espiritual, impidiendo hacer la voluntad de Dios que nos dice que debemos tener en alta estima con amor por el trabajo que hacen esto hermanos que nos pastorean y nos enseñan; solamente nuestro Señor Jesucristo en su infinita misericordia es quien cambia las situaciones que creemos, no son acordes con lo que nuestro Eterno Dios demanda.

Un abrazo gigante y Dios derrame abundantes bendiciones en nuestras vidas.

  

martes, 7 de febrero de 2012

Dios hace algo nuevo en nosotros


"Yo hago algo nuevo, pronto aparecerá. ¿No lo sabréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad"
Isaías 43:19
Cuando no conocíamos a Dios, el desorden de vida que algunos llevamos era en definitiva terrible, una vida totalmente vacía, llena de vanidades, y sin ningún norte; sin luz ni horizonte, un caos; pero gracias al amor de Dios hoy hemos encontrado esa Luz verdadera, que irradia nuestro ser, esa razón de vivir: JESUCRISTO. Por Él, nuestro Eterno Dios ha hecho cosa nueva en nuestras vida, nos hizo nueva criatura en Él; puso nuevo cántico en nuestro labios; renovó nuestro pensamiento basado en su Palabra; puso nuestros pies sobre peña y enderezó nuestros pasos; nos dio una nueva esperanza, una nueva fe, y el amor que derramó mediante su Santo Espíritu en nuestro corazón; y cada día renueva nuestras fuerzas para alcanzar nuestras metas; son tantas y tantas cosas nuevas que cada vez hace en nuestras vidas, que no alcanzaría a enumerarlas.
"Señor y Dios mío, muchas son las maravillas que tú has hecho y las consideraciones que nos tienes. ¡Nada es comparable a ti! Quisiera anunciarlas, hablar de ellas, pero son más de las que puedo contar" Salmo 40:5
Cuando vemos el testimonio de vida de algunas personas nos sorprendemos por ello, porque su testimonio no es nada bueno a nuestros ojos; pero si algo debemos entender es que el crecimiento lo hace el Señor, y el crecimiento es en todas las áreas de nuestra vida yo creo que ese crecimiento depende de las circunstancias de las personas, su proceso de desarrollo en su familia, su traumas, su tiempo, sus necesidades, la motivación de su búsqueda, sus creencias, sus expectativas, sus labores o trabajos, en fin, son tan complejas las situaciones de cada personas, que no es fácil dar argumentos al respecto, sólo Dios sabe el porqué de sus actitudes y no podemos ponernos a hacer apreciaciones porque podemos caer en señalamientos o a juzgar cosas que no nos competen; Jesús en sus enseñanzas nos exhorta a no juzgar:
"Pues Dios los juzgará a ustedes de la misma manera que ustedes juzguen a otros; y con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les dará a ustedes" Mateo 7:1-2
Nuestra disposición para que Dios haga algo nuevo depende de nosotros mismos, la fe es clave en todo este proceso de algo  nuevo:
"Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo" Romanos 10:17
Dios bendiga nuestra vida grandemente.

lunes, 6 de febrero de 2012

El poder de la Palabra de Dios

"Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, y producen la semilla para sembrar y el pan para comer,  así también la palabra que sale de mis labios no vuelve a mí sin producir efecto, sino que hace lo que yo quiero y cumple la orden que le doy". Isaías 55: 10-11





¡LA PALABRA DE DIOS TIENE PODER!










La Palabra de Dios es Cristo mismo, es con ella, que nos defendemos de toda potestad satánica, así como Jesús cuando estuvo en el desierto, le rechazaba todo argumento a Satanás, respondiéndole siempre con la palabra de Dios, así mismo nosotros debemos responderle con la palabra de Dios ante las acusaciones o cualquier engaño del enemigo.

¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?  El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?
¿Quién acusará a los que Dios ha escogido? Dios es el que justifica.
¿Quién condenará? Cristo Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros Romanos 8:31-34.


Por eso debemos memorizar la Palabra de Dios, pero también entenderla y llevarla en convicción en nuestro corazón, y estar preparados para cualquier incursión del enemigo. 
La Palabra también es instrumento para enseñar y exhortar, ya que ella es la que nos enriquece en toda sabiduría, como nos aconseja el apóstol Pablo en Colosenses:
"Que habite en vosotros la palabra de Cristo con toda su riqueza: Instruíos y aconsejaos unos a otros con toda sabiduría; cantad salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón" (V.3:16).
Cuando el Espíritu de Dios a través de Pablo en Efesios 4:23 y en Romanos 12:2 nos exhorta a renovar nuestro entendimiento, lo hace porque Él sabe el poder que hay en su Palabra, y esta renovación se hace a través de ella, cambiando nuestra forma de pensar.
La Palabra de Dios, la Sangre de Jesucristo, el Santo Espíritu de Dios y el Nombre de Jesucristo son las armas poderosas en Dios. Como hijos y santos de Dios usemos esas armas para alcanzar la victoria sobre las potestades, que por nuestra actitud negligente y de  poca fe, permitimos que el enemigo nos oprima.

Dios les llene de abundantes bendiciones.



sábado, 4 de febrero de 2012

La misericordia de Dios

Veamos la Palabra de Dios en Mateo 9:13
Mas id, y aprended lo que significa: "MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO"; porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.


En el Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe: Una de las definiciones de misericordia es la siguiente:
Inclinación a la compasión hacia los sufrimientos o errores ajenos.

La verdad que muchas veces se oyen prédicas o enseñanzas con un énfasis de señalamiento tan tremendo que suena algunas veces a maltrato, a ofensa, que hiere las susceptibilidad de quien está escuchando y no es que sea la persona inmadura o que no tenga a Dios en su corazón, lo que sucede es que Dios no nos ha llamado a señalar y a dar golpes con la bibla desde el púlpito, nos ha llamado a misericordia, y mi pregunta es Dónde está el amor de Dios cuando la palabra nos dice lo siguiente :
"En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor unos a otros" Juan 13:35.

Pero nosotros enfatizamos tanto en el pecado de las personas y no enseñamos el perdón de Cristo, no enseñamos su bondad y su compasión. No con esto esté acolitando el pecado, no, hay que hablar del pecado pero enseñando la misericordia de Dios; la referencia de hoy es a tener misericordia que viene del Eterno Dios quien en Jesucristo murió por los pecadores, no a enrostrar el pecado, sino a mostrar a un Dios vivo que nos amó y se entregó por nosotros los pecadores.

Si el mismo Jesús nos llama a entender misericordia, cuanto más nosotros sus seguidores y también pecadores nos llama ha tener misericordia con el caído y con el que cae. Estamos disfrutando de la gracia de Dios, de su amor y misericordia, no por ello debemos estar pecando; si, pero debemos tener compasión con aquellos que siguen oprimidos por sus debilidades y están en esa búsqueda de Dios; y que debemos, si somos maestros entender que la obra no la hace el hombre sino el Espíritu de Dios y que todo sacrificio humano por abandonar el pecado es en vano.
Mostremos a las personas el amor y la misericordia de Jesucristo en nuestros corazones y seamos esa Luz que brille en nuestro entorno.

"De modo que si alguno es nueva criatura en Cristo, las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos confió el ministerio de la reconciliación:
Esto es, que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándoles en cuenta sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliación.
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros: ¡Rogamos en nombre de Cristo, reconciliaos con Dios! "2 Corintios 5:17-20

Bendiciones. 







martes, 31 de enero de 2012

La arrogancia de nuestra boca

"No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca. Porque el Dios de todo saber es el Eterno. A él le toca pesar las acciones".  1 Samuel 2:3


Al proferir palabra debemos tener en cuenta lo que nos dice Dios en sus Sagradas Escrituras, es importante conocer que las palabras tienen poder, es lo que confiesa nuestra boca; de modo que muchas veces maldecimos la obra de nuestras manos por nuestras palabras,  "La muerte y la vida están en poder de la lengua, el que la ama comerá de sus frutos" Proverbios 18:21.
¿Cómo podemos estar maldiciendo? cuando le decimos a alguien que no es capaz, que no puede, que es un perezoso, que es un necio; todas estas expresiones son maldiciones; la forma correcta de expresarnos es no darle el adjetivo a la persona, es NO decirle que él es esto o aquello, sino expresar lo que en él es o hace tal cosa. Cuando estamos alcanzando una persona para Cristo, también proferimos maldición al expresar, que ella es difícil, que no dispone el corazón, como si la obra fuera nuestra, esa alma es una primicia de Dios; por nuestras palabras arrogantes, estamos destruyendo la obra de Dios en esa persona, es nuestro testimonio, es la Luz que llevamos en el corazón que da convicción a las personas, nosotros sólo somos instrumentos de Dios.
Si nosotros hiciéramos un análisis de nuestras acciones, veríamos que muchas veces éstas, son el resultado de palabras que con altivez y orgullo las hemos lanzado. 

Por eso observamos en la oración de Ana, 1 Samuel 2: 1-10, en el versículo 6, como su rival la irritaba enojándola y entristeciéndola porque el Señor no le había concedido tener hijos; declaraba palabras arrogantes contra Ana, cuando oró al Señor exclamó no hablar con tanto orgullo y altivez, pues es Dios quien conoce las intenciones, y juzga nuestro obrar.
Hay que tener sumo cuidado al tratar al prójimo, si queremos que nos traten con amor, sinceridad y respeto; tratemos así mismo a los demás. "Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas" Mateo 7:12. 
Renovemos nuestra mente con la Palabra de Dios, y estemos atentos a todo lo que confesemos con nuestra boca, es importante saber cómo cristianos que la voluntad perfecta de Dios es nuestra obediencia a sus mandatos contenidos en las Sagradas Escrituras.

Bendiciones



viernes, 27 de enero de 2012

Nuestra gratitud a Dios

"Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias, y cumple tus votos al Altísimo; e invócame en el día de la angustia; yo te libraré, y tú me honrarás".
Salmo 50: 14-15


Es tan maravilloso tener gratitud a Dios por todas sus bondades y misericordias, que hermoso es poder expresarle nuevos cánticos y palabras de alabanzas a nuestro REY y SEÑOR, cada día por el abrigo y el sustento, por la familia que nos ha regalado, por el país donde vivimos, por la salud, por su amistad; porque Él está con nosotros en cada instante de nuestras vidas, por darnos la salvación y la vida eterna, por todas sus bendiciones, en fin hay tantas cosas por las cuales debemos dar gracias; veamos el Salmo 150 como el salmista expresa su gratitud al Único y Eterno Dios y Creador:
"¡Aleluya! Alabad a Dios en su santuario; alabadle en su majestuoso firmamento. Alabadle por sus hechos poderosos; alabadle según la excelencia de su grandeza. Alabadle con sonido de trompeta; alabadle con arpa y lira. Alabadle con pandero y danza; alabadle con instrumentos de cuerda y flauta. Alabadle con címbalos sonoros; alabadle con címbalos resonantes. Todo lo que respira alabe al SEÑOR. ¡Aleluya!" Salmo 150: 1-6
También el salmista nos recomienda en el Salmo 50:14-15 cumplir con las promesas a nuestro Dios:
"Cuando haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque El no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo" Eclesiastés 5:4. Esto es muy claro, cada vez que hagamos promesa ya sea a Dios o alguna persona, lo más sensato es cumplirlas, porque la verdad no hay mejor cosa, que cumplir con lo prometido, da paz a nuestra alma.
Anteriormente nuestra palabra tenía valor, las personas creían en nuestra palabra, pero la maldad se ha ido entronando en el corazón de los seres humanos, que ahora en este tiempo es difícil creerle a la gente, no es fácil creer, hay tanto engaño, que pueden las personas estar de rodillas prometiéndonos el cielo y la tierra, que nuestro corazón se endurece ante tal promesa. Por amor y gratitud a nuestro Señor Jesucristo, debemos marcar la diferencia respecto al común de las personas del mundo, porque todos tienen los ojos puestos en nosotros los cristianos, todo mundo espera de nosotros, aun la creación misma espera la manifestación de los hijos de Dios (Romanos 8:19)
Nosotros como hijos de Dios, esperamos siempre en sus promesas, y la palabra que hoy nos regala el Señor Jesucristo en el salmo 50, nos trae una gran promesa: Invócame en el día de la angustia yo te libraré y tú me honrarás; tremenda promesa, ¿Cómo no vamos a honrar a nuestro Eterno Dios? si Él es quien nos libra de toda angustia, es nuestro Creador, el que sustenta nuestra vida, quien nos da su fuerza, nuestro TODO, quien nos libra de todos los temores, enfermedades, situaciones difíciles; tenemos tanto que agradecerle y honrarle, que son pocas las palabras para expresárselo.
Puedo decirte al unísono con todas las personas que siguen este blog que eres nuestro DIOS, TE AMAMOS, en CRISTO JESUS, nuestras palabras son tan sencillas, pero con un profundo y sincero amor, para expresarte que eres el centro de nuestra vida, el eje de todo lo que nos rodea, de todo lo que somos y de todo lo que tenemos, de todo lo que existe; ¡TU LO LLENAS TODO Y EN TI ESTAMOS COMPLETOS, BENDITO DIOS Y SEÑOR JESUCRISTO!
Que gozo es poder expresarle nuestra gratitud en la calidez de su presencia, deleitémonos en Él cada día de nuestro existir, ¡Bendito Dios!

Muchas bendiciones.





martes, 24 de enero de 2012

Aprovechar bien el tiempo


"Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos" Efesios 5:15-16

Se están viviendo días difíciles en todo el planeta tierra; la zozobra por la que está pasando el mundo, es algo sintomático del caos que se ve venir y del cual se ha profetizado. Pero los cristianos sabemos en quien hemos creído, y en Él estamos seguros: Cristo.
Logremos todo tiempo para santificarnos, predicar la Palabra, orar, meditar, ganar almas para Cristo,  hacer buenas obras, ayudar a los necesitados, edificar la iglesia, levantar a los caídos y afligidos, aprender un arte para ponerlo al servicio de Dios, son tantas y tantas cosas que podemos hacer para redimir el tiempo.

Hay mucha necesidad de Dios en todo el mundo, hay hambre de Dios, y esto lo vemos en el correr de la gente hacia aquellos falsos maestros que con sus mentiras y fábulas los engañan, cayendo en toda artimaña del enemigo, y esto pasa por el desconocimiento de Dios en las Sagradas Escrituras.
"En el pueblo judío hubo falsos profetas, y también entre vosotros habrá falsos maestros que encubiertamente introducirán herejías destructivas, al extremo de negar al mismo Señor que los rescató. Esto les traerá una pronta destrucción. Muchos los seguirán en sus prácticas vergonzosas, y por causa de ellos se difamará el camino de la verdad. Llevados por la avaricia, estos maestros os explotarán a vosotros con palabras engañosas" 2Pedro 2:1-3

San Judas 20-23 nos recomienda lo siguiente:"Queridos hermanos, manténganse firmes en su santísima fe. Oren guiados por el Espíritu Santo. Consérvense en el amor de Dios y esperen el día en que nuestro Señor Jesucristo, en su misericordia, nos dará la vida eterna.
Tengan compasión de los que dudan. A unos sálvenlos sacándolos del fuego, y tengan compasión de otros, aunque cuídense de ellos y aborrezcan hasta la ropa que llevan contaminada por su mala vida".


Es importante aprovechar al máximo todo tiempo, hay que despertar, y prepararnos, porque estamos viendo la crisis que se está tejiendo a nivel mundial en lo político, en lo económico, en lo social, en lo religioso, que trasciende a nuestros ámbitos.
"Haced todo esto estando conscientes del tiempo en que vivimos. Ya es hora de que despertéis del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos. La noche está muy avanzada y ya se acerca el día. Por eso, dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz.
Vivamos decentemente, como a la luz del día, no en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias. Más bien, revestíos del Señor Jesucristo, y no os preocupéis por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa".
Romanos 13:11-14.


Bendiciones.

 
 






lunes, 23 de enero de 2012

Pensamientos de bien, un vida de victoria

"Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza"
Filipenses 4:8




En nuestra mente se opera toda clase de pensamientos, por eso el apóstol Pablo nos exhorta a tener pensamientos que tengan virtud alguna, y desechar todo pensamiento que sea contrario a lo que el Espíritu Santo de Dios nos habla a través del apóstol.
En Efesios 4:22-23 nos anima también, no solo de renovar la mente, sino también de despojarnos de la vieja naturaleza (la adánica).
Si es bien cierto que la obra la hace el Santo Espíritu de Dios en cada vida, nuestra parte es la de disponer nuestro corazón cambiando actitudes, que van en contra de los mandatos de Dios. Nuestro Eterno Dios no participa en los procesos de renovación si nosotros no actuamos en fe, desechando todo aquello que nos impide revestirnos de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios y que se distingue por una vida recta y pura, basada en la verdad, que es la Palabra de Dios. "Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres" Juan 8:32.
La Palabra de Dios es una de las armas poderosa para destruir fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2 Corintios 10:4-5).

Todo pensamiento destructivo, causa en nuestra vida estancamiento espiritual; miedos que impiden el crecimiento de la fe; inseguridades que nos llevan a una vida de doble ánimo; nubosidad de nuestro entendimiento para discernir entre lo bueno y lo malo, todo estas son situaciones que permiten puertas abiertas al enemigo.
Cuando somos nuevas criaturas en Cristo Jesús, el enemigo no tiene poder sobre nuestras vidas, SOLO TIENE PODER CUANDO LE ABRIMOS PUERTAS, cerremos toda puerta sometiéndonos a Dios.
"Someteos, pues a Dios. Resistid al diablo, y él huirá de vosotros" Santiago 4:7 

Queridos(as) hermanos(as) en Cristo, una de mis responsabilidades en estos escritos sobre la Palabra de Dios, es animarle siempre a llevar una vida diaria de oración y meditación de la Palabra, y esta  sea guardada en el corazón para una vida de santidad. También hago énfasis en la renovación de la mente, porque cuando se cambia la forma de pensar basada en los pensamientos de Dios, su Palabra; hay victoria en Cristo Jesús sobre una vida espiritual reflejada en un mundo físico.
Apropiémonos de la Palabra de Dios y que ella sea nuestra guia y dirección en toda la expresión de la palabra, viviendo vidas de testimonio.
"No quites de mi boca la palabra de verdad, pues he puesto mi esperanza en tus decretos. ¡Quiero poner en práctica tu enseñanza, siempre, por toda la eternidad! Así podré vivir en libertad, pues he seguido tus preceptos " Salmo 119 43-45.

Bendiciones.




   



viernes, 20 de enero de 2012

Mirando a Jesús


    "Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y  descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!  Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

    Mateo 14:28-31



En todos las circunstancias de nuestra vida nuestros ojos deben estar puestos en Jesús, el autor y consumador de la fe; Pedro al quitar la mirada de Jesús y ponerla en el fuerte viento, sintió miedo y comenzó a hundirse; así nos pasa a nosotros cuando quitamos la mirada de Jesús, y la ponemos en los distintos problemas que nos aquejan, nos sentimos abandonados de Dios.
¿Cuántos vientos fuertes tenemos hoy en contra de nuestra vida? pueden ser muchos y muy fuertes, pero no los miremos, miremos a Jesús, que aunque todo este en contra nuestra, Él tiene su mano extendida para sacarnos de esas profundas aguas en las que hemos caido, no volvamos atrás, no dejemos que la angustia nos aleje de Cristo, no dejemos que el desanimo nos tire al piso, levantémonos, porque Él tiene cuidado de nosotros.
"Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes".
1 Pedro 5:7

Nosotros todos pasamos por pruebas para afianzar nuestra fe, veamos lo que nos dice el Santo Espíritu de Dios:
"Por esta razón están ustedes llenos de alegría, aun cuando sea necesario que durante un poco de tiempo pasen por muchas pruebas.
Porque la fe de ustedes es como el oro: su calidad debe ser probada por medio del fuego. La fe que resiste la prueba vale mucho más que el oro, el cual se puede destruir. De manera que la fe de ustedes, al ser así probada, merecerá aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo aparezca".
1Pedro 1:6-7.

Nuestro Dios nunca nos desamparará ni nos dejará, esa es nuestra confianza, Él es fiel y para siempre es su misericordia, nunca olvidemos que el Eterno Dios es fiel, lo que prometió lo cumplirá, su Palabra es verdad. "Dios no es como los mortales: No miente ni cambia de opinión. Cuando él dice una cosa, la realiza. Cuando hace una promesa, la cumple" Números 23:19.
Su Palabra no se equivoca, es la verdad absoluta, es la espada del Espíritu, en ella debemos confiar, porque es Dios mismo hablándonos.
"Claman los justos y el Señor los escucha, y los libra de todas sus angustias. Muchas aflicciones puede tener el justo, pero de todas lo libra el Señor"
Salmo 34:17-19  

Bendiciones


  

miércoles, 18 de enero de 2012

Hacer la voluntad del Padre, entrada al reino de los cielos

"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.                             

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad".
Mateo 7:21-23

La Palabra de Dios es muy clara y no tiene margen de error, este texto bíblico lo he leído y meditado algunas veces, pero el día de ayer, conversando con unos amigos cristianos, me tocó mi corazón, y pensé en tantos hermanos en Cristo, y aún en mi misma, y vino a mi mente como una película, ese día en que Jesucristo diga a muchos apártense de mi hacedores de maldad.

Tenemos que hacer una reflexión acerca de nuestro caminar con Dios, porque hacerla voluntad de Dios es cumplir la Palabra que está escrita en la Santa Biblia, muchos de nosotros acomodamos la palabra a nuestras concupiscencias, a nuestras debilidades, a la situación que vivimos; es decir a nuestras conveniencias, y lastimosamente esto se ve a diario. Tengamos en cuenta que Dios usa de nosotros los dones que nos ha dado, y no por ello podemos estar en una vida de obediencia a Dios, esto lo vemos en muchos hermanos cristianos, que por su fruto podemos apreciar que están lejos de lo que Dios anuncia en su Palabra.

Hay algunos ministros de Dios que por encima se les nota la avaricia, la deshonestidad en toda la expresión de la palabra, no tienen una vida de oración, y están lejos de la meditación de las Sagradas Escrituras; presentan a la congregación unas enseñanzas rancias, sin el sazón que produce el Espíritu Santo de Dios, y el creyente entra y sale como llegó, sin ninguna expectativa.



Estamos en un momento donde hay comezón de oír, ¿pero, qué hace la iglesia? su actitud de pensar en las riquezas, en las mega iglesias y templos ostentosos, las predicas, son enseñanzas tibias, y sin ninguna exhortación al pecado, siendo muy permisivas con todo lo que está en contra de la Palabra, tildándose de legalismos.

En Mateo 25: 1-13 encontramos la parábola de las diez vírgenes; en la Biblia, la mujer es tipología de la Iglesia, vemos que las cinco mujeres prudentes, como estaban preparadas pudieron entrar a las bodas; mientras que las insensatas no pudieron entrar ya que no estaban preparadas, y el señor no las conocía. Con esto el Señor nos muestra que solo la mitad de la iglesia podrá entrar a las bodas del Cordero.

"Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir".

Mateo 25:13

Mantengámonos preparados cada día para las bodas del Cordero, como si estas fueran a suceder mañana.

Dios les bendiga siempre.

  


martes, 17 de enero de 2012

Sufrimientos por la fe


"No te averguences, pues, de dar testimonio a favor de nuestro Señor; ni tampoco te averguences de mí, preso por causa suya. Antes bien, con las fuerzas que Dios te da, acepta tu parte en los sufrimientos que vienen por causa del evangelio". 2 Timoteo 1:8

Estamos tan acostumbrados a la violencia que se da en nuestros países, que ante el dolor humano nos hemos vuelto insensibles. Hay tanta violencia que la muerte ya no nos sorprende, es muy normal, es el pan nuestro de cada día. Tenemos que reflexionar que muchos se van sin Cristo, y esto debe ser una de nuestras grandes preocupaciones como cristianos que somos. Dentro de esta violencia que se vive, también los cristianos somos el blanco de aquellos que van en contra de nuestra fe.    
En Hebreos 11:36-38  meditemos la forma como fueron perseguidos y maltratados muchos hombres por profesar la fe en Cristo: "Otros sufrieron burlas y azotes, y hasta cadenas y cárceles. Y otros fueron muertos a pedradas, aserrados por la mitad o muertos a filo de espada; anduvieron de un lado a otro vestidos solo de piel de oveja y de cabra; pobres, afligidos y maltratados. 
Estos hombres, que el mundo ni siquiera merecía, anduvieron sin rumbo fijo por los desiertos, y por los montes, y por las cuevas y las cavernas de la tierra".
Hoy seguimos viviendo esta misma situación por profesar el evangelio de Dios. Hay muchas noticias y videos de distintos países donde se muestra la persecución a que son expuestos los hermanos en Cristo y la forma como son violentados y asesinados por su fe. Que el ejemplo de aquellos hermanos que por profesar la fe de Cristo y de los misioneros cristianos que exponen sus vidas por llevar el evangelio por pueblos y naciones, donde aún no conocen de CRISTO; sea una fortaleza, para que nuestra fe permanezca firme y constante, creciendo en Cristo Jesús. 

Hoy te invito a elevar una plegaria a Dios y que esto sea un compromiso diario con nuestro Señor Jesucristo por todos los hermanos cristianos que son objeto de persecuciones, y maltratos por profesar y llevar el evangelio de Cristo Jesús Señor nuestro; no nos cansemos de orar cada día por estos hombre y mujeres que arriesgan su vida por Cristo.
Demos gracias a Dios porque muchos de nosotros podemos vivir una vida cristiana, donde aún hay libertad para predicar y enseñar la palabra de Dios.

No nos avergoncemos de ser cristianos y de dar testimonio de Cristo, Él dio su vida, para que nosotros tuvieramos vida eterna. Miremos siempre la cruz y no olvidemos que allí hubo un gran sacrificio por amor a nosotros. Nuestra gratitud debe ser la obediencia, y una vida de rectitud por amor a Él. 

"Despiértate, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.
Efesios 5:14 

¡Cristo vive y nos ama!

Muchas bendiciones 

 

sábado, 14 de enero de 2012

El fruto de nuestro esfuerzo

"En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen"
Proverbios 14:23 

En el proverbio en mención la palabra labor en otras versiones se habla de esfuerzo y otras de trabajo, todo lo que emprendamos dará su resultado, que nada se quede en palabras, hay que accionar, de eso se trata nuestra fe, no podemos quedarnos solo en palabras. Cristo es el que nos sustenta, por Él es nuestro actuar; nuestra vida y todo lo que pretendemos hacer, debe estar sujeto a Él.
"Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras" Santiago 2:18.
Todo proyecto expresado en palabras, no produce, es hablando y haciendo. Muchos de nosotros hablamos y hablamos de tantas cosas que queremos alcanzar, pero se quedaron ahí; y nos hacemos propósitos de cambiar actitudes y no lo logramos porque pretendemos que ellos se realizan solos; queremos viajar, pero no ahorramos y no actuamos para lograr el viaje; queremos comprar algo que necesitamos o deseamos, pero no hacemos nada para lograrlo;  no tenemos recompensa porque todo se quedo en palabras, y algo que Dios da recompensa es por la acción de nuestra fe, Él obra por fe.
¿Qué debemos hacer? actuar, poner acción a nuestras palabras, quitar de nuestros labios todo desaliento para dar inicio a nuestros proyectos o labores.
"El alma del perezoso desea, y nada alcanza, pero el alma del diligente será gratificada" Proverbios 13:4.
Las palabras se las lleva el viento; pongamos nuestros ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe (Hebreos 12:2); escribamos, proyectémonos, y manos a la obra, porque cuando todo está en las manos del Señor estoy segura que Él hará, y esperemos actuando en el proceso, los resultados. Toda labor, esfuerzo o trabajo tiene un proceso, no nos volvamos impacientes esperando los resultados:
"El Señor tu Dios echará a esas naciones ante ti poco a poco. No en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti" Deuteronomio 7:22. Esta voz de aliento para el pueblo de Israel, apliquémosla para nuestras labores, proyectos, en espera de una respuesta de bendición para nuestras vidas. 

Adelante y muchas bendiciones.

jueves, 12 de enero de 2012

El sufrimiento

"Porque el Señor no desecha para siempre; antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias; porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres".
Lamentaciones 3:31-33




De acuerdo con el Diccionario de la lengua española, SUFRIR significa lo siguiente:
-Sentir un dolor físico o moral.
-Recibir con resignación un daño moral o físico.
-Resistir, soportar.
-Someter a cierta prueba, cambio, fenómeno, etc.


Si observamos estas definiciones, no es fácil soportarlas cualquiera que sea, y de hecho el sufrimiento, sea moral o físico es bastante duro y difícil de aceptar, veamos ésta porción bíblica en el libro de Rut:
"Pero ella les respondía: –Ya no me llamen Noemí; llámenme Mará, porque el Dios todopoderoso me ha llenado de amargura.
Salí de aquí con las manos llenas, y ahora las traigo vacías porque así lo ha querido el Señor. ¿Por qué me llaman Noemí, si el Señor todopoderoso me ha condenado y afligido?" 1:20-21


En éste versículo podemos apreciar el dolor de Noemí tanto físico como moral, había perdido su esposo y sus dos hijos, como también lo que ellos materialmente habían llevado a Moab.

Cuando pasamos por un sufrimiento lo primero que hacemos es ¿por qué a mí? y damos inicio a una serie de preguntas a nuestro Eterno Dios, nos sentimos agredidos por Dios, pensamos que somos demasiado justos, que no hay derecho de pasar por ese sufrimiento, que a Dios se le está pasando la mano, y que es injusto todo lo que nos pasa; pero lo cierto es que no conocemos su voluntad, lo que sí sabemos es que Dios dice:
"Y ya habéis olvidado por completo las palabras de aliento que como a hijos se os dirige: "Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor ni te desanimes cuando te reprenda, porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo". Lo que soportáis es para vuestra disciplina, pues Dios os está tratando como a hijos. ¿Qué hijo hay a quien el padre no disciplina? Si a vosotros se os deja sin la disciplina que todos reciben, entonces sois bastardos y no hijos legítimos". Hebreos 12:4-8 
Que no desfallezca nuestro corazón, que no volvamos atrás, porque Dios es grande en su amor, y estamos seguros de que su mano de poder y misericordia actuará en el momento propicio, Él nunca nos desamparará, ni nos dejará (Hebreos 13:5).

Confía en Dios, Él hará.    
Un abrazo             



lunes, 9 de enero de 2012

Obrando con prudencia

"A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte".
Ezequiel 33:7





En nuestra vida cristiana tenemos momentos en los cuales Dios nos permite ver en algunas personas ciertas actitudes que no agradan a Dios, y nuestra responsabilidad es orar primeramente por ello, y cuando sea el tiempo propicio podemos hablarles con mansedumbre y mucha sabiduría; de lo contrario sería una imprudencia de nuestra parte hablarles.
Si bien es cierto que muchas veces se nos dificulta hablar con las personas por temor a herir susceptibilidades, o porque se nos pueda tildar de entrometidos, y esto puede suceder cuando lo hacemos en nuestras fuerzas. Si Dios nos muestra algo es para que primero oremos y entreguemos esa situación a Él, quien todo lo sabe, y es quien puede cambiar las personas y da la correcta solución.
Esto que podemos ver, no es para juzgar, ni criticar, es para ayudar al crecimiento espiritual de las personas; no es para comentárselo a la iglesia, ni a la comunidad y mucho menos al vecino; Dios conoce nuestro corazón y nuestras intenciones; obremos con rectitud delante del Señor, porque no tendrá por inocente al culpable (Nahúm 1:3).
Veamos la definición de prudencia en el diccionario de la lengua española:
Prudencia: Cualidad que consiste en actuar con reflexión y precaución para evitar posibles daños.
Nuestro Señor también nos habla de la prudencia:
"Hijo mío, si recibes mis palabras, y guardas mis Mandamientos dentro de ti, si prestas oído a la sabiduría, si inclinas tu corazón a la prudencia, si clamas a la inteligencia, y a la prudencia das tu voz, si la buscas como a la plata, y la procuras como a tesoros escondidos entonces entenderás el respeto al Eterno, y hallarás el conocimiento de Dios" Proverbios 2:1-5. (El subrayado es mío).
Dios les bendice, un abrazo.