domingo, 26 de agosto de 2012

Una vida espiritual con propósito

"Jesucristo dio su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo malvado, según la voluntad de nuestro Dios y Padre, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén".Gálatas 1:4-5

El sacrificio de Cristo por nuestra redención, fue tan grande, que Él no se merece que llevemos una vida espiritual sin sentido, veamos un ejemplo en las Sagradas Escrituras en 1 de Samuel, en el capítulo 1:3 donde nos señala que dos hijos de Elí: Ofni y Finees eran los sacerdotes de nuestro Dios, pero observemos que en el capítulo 2:12 nos dice que éstos eran hombres impíos y no tenían conocimiento de Dios. Los hijos de Elí celebraban rituales sin ningún sentido a Dios, rituales celebrados con un corazón lleno de maldad e iniquidad; la vida espiritual de los hijos de Elí no tenía un norte, hacían toda clase de cosas contra el pueblo de Israel; dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión, Elí su padre los honró más a ellos; les daba lo mejor de las ofrendas, hollando así los sacrificios y ofrendas que Dios mandó se le ofrecieran. La resequedad espiritual por la que pasaba Israel, trajo como consecuencia que la palabra del Señor escaseara en aquellos días y no había visión con frecuencia.

La falta de conocimiento nos lleva a cometer grandes errores en la vida en general; y como cristianos que somos, el no conocimiento nos lleva a una vida espiritual mediocre, vacía, sin colorido, sin sabor; y la falta de conocimiento al cual me refiero no es el desconocimiento de la Palabra de Dios, no, recordemos que los fariseos y los escribas conocían y recitaban de memoria la Torá o Toráh(el pentateuco), pero no conocían al Dios de la Torá, hay muchas personas hoy en día que conocen la Biblia de principio a fin, pero no conocen al que inspiró la Biblia; no tienen la revelación del conocimiento divino, porque este conocimiento sólo y sólo se logra mediante el Espíritu Santo de Dios, no hay otro camino pues Él es quien nos lleva a toda verdad.
"Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, al glorioso Padre, que les conceda el don espiritual de la sabiduría y se manifieste a ustedes, para que puedan conocerlo verdaderamente" Efesios 1:17.

Por ello no debemos contentarnos con una vida espiritual a medias, su entrega fue tan grande, que no merece de nosotros las migajas; pensamos que el participar de los rituales de la iglesia, ya cumplimos con la parte espiritual, y, esto es bueno, pero no es lo primordial en nuestra vida espiritual; lo primordial es una vida de comunión y oración con nuestro Dios basada en la meditación de la Palabra, una vida de santidad, de obediencia y fidelidad como respuesta a su gran amor: el de no haber escatimado a su propio Hijo, entregándolo a una muerte y muerte de cruz por cada uno de nosotros.

Nuestra gratitud a Dios es disponer nuestro corazón cada día, para que a través de su Santo espíritu podamos llevar una vida de testimonio, no como una imposición, sino a través de una vida rendida, consagrada y apartada del mundo para nuestro único Señor y Salvador Jesucristo. Que nuestra vida espiritual tenga propósito cada día, y podamos decir como el apóstol Pablo: "Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí" Gálatas 2:20.





Dios les bendiga






 

viernes, 17 de agosto de 2012

Nuestro crecimiento espiritual


"Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad"

Juan 17:17

El crecimiento espiritual en nuestras vidas lo da Dios (1 Corintios 3:6-7), pero somos nosotros quienes permitimos ese crecimiento; cuando determinamos vivir en la guía del Santo Espíritu de Dios, Él puede hacer la obra en nosotros, y es Él quien en nosotros producirá así el querer como el hacer, por su buena voluntad; pero si seguimos los deseos de la carne, entonces Él no podrá obrar en nosotros.

Así, como a su pueblo de Israel, le dijo: "El Señor tu Dios expulsará a las naciones que te salgan al paso, pero lo hará poco a poco. No las eliminarás a todas de una sola vez, para que los animales salvajes no se multipliquen ni invadan tu territorio" Deuteronomio 7:22 (el subrayado es mío); así también lo hará en nosotros poco a poco; por la misma razón, Él expulsará todas aquellas opresiones, fortalezas, argumentos y toda mentira del diablo, en las cuales el enemigo nos ha tenido esclavizados, poco a poco, pero permaneciendo en nuestro Eterno Dios y en su Palabra; permitiendo cada día que la obra del espíritu Santo se lleve a cabo en nuestras vidas; en esa forma podemos crecer espiritualmente.

No existe otro camino para alcanzar el crecimiento espiritual; es mediante la dirección del Espíritu Santo de Dios, en una vida diaria de oración y meditación de la Palabra; poniéndola por obra en el amor de Dios, no en nuestras fuerzas.

El obedecer sus mandatos no por ordenanza sino en el amor de Dios que nos ha dado su santo Espíritu, nos lleva a una vida de santidad, de rectitud, de gozo, de paz, de plenitud, lo cual nos conduce al perfeccionamiento y nos acerca cada día más a la estatura de Cristo; es decir cada día vamos creciendo espiritualmente, y todo por la obra maravillosa del santo Espíritu de Dios. No existe fuerza humana para crecer en el espíritu, sólo DIOS, no por obras para que nadie se gloríe. Por eso el apóstol Pablo nos dice que nos ocupemos de nuestra salvación con profunda reverencia, pues es nuestro Eterno Dios quien hace la obra en nosotros (Filipenses 2:12); no quiere decir que estamos expuestos a perderla, NO, ya fuimos salvos de la ira de Dios (Romanos 5:9).

Dios les bendiga.

sábado, 21 de julio de 2012

Un verdadero discípulo de Cristo Jesús

"Después les dijo a todos: Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz cada día y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía, la salvará. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se destruye a si mismo? Pues si alguno se averguenza de mi mensaje, también el Hijo del hombre se avergonzará de Él cuando venga con su gloria y con la gloria de su Padre y de los santos ángeles".

Lucas 9:23-26



No es fácil renunciar a uno mismo, y morir cada día y seguir a Cristo; que gran reto ¿Está usted dispuesto a ello? pues ese es el verdadero discípulo de Jesús.
Veamos lo que nos dice Lucas:14:25-27 "Si alguno viene a mí y no me ama más que a su padre, a su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mí discípulo"
Jesús continua su enseñanza y veamos lo que dice en el versículo 33-35 "Así pues, cualquiera de ustedes que no deje todo lo que tiene, no puede ser mi discípulo. La sal es buena; pero si deja de estar salada, ¿cómo volverá a ser útil? No sirve ni para la tierra ni para el montón de abono. Simplemente, se la tira. Los que tienen oídos, oigan" 

Creo que esta es la verdadera esencia de un verdadero cristiano, y esto no quiere decir que sea religiosidad o legalismo o fanatismo, no, es que la verdad nos justificamos ante nuestras debilidades, y también ante el pecado; pero cuando determinamos seguir a Cristo esta decisión debe ser RADICAL; y poder decir como el apóstol Pablo "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" Gálatas 2:20.
La iglesia sigue dormida ante esta verdad, y como primera instancia solo se está buscando el bienestar, la comodidad; cuando Jesús dijo: "Así que no se preocupen, preguntándose: Qué vamos a comer? o ¿Qué vamos a beber? o ¿Con qué vamos a vestirnos?  Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas". Hemos cambiado  lo prioritario por lo necesario, estamos dando más importancia a la necesidad que a la prioridad de poner nuestra atención en el reino de los cielos. El afán por las riquezas nos están desviando del verdadero propósito de Dios de que nuestros ojos estén puestos en el reino de Dios y en practicar la verdadera justicia.

El discipulado cuesta, y no es fácil, cuando no tenemos claridad o no estamos bien convencidos a quien es que seguimos y servimos; entonces todo se hace pesado y tedioso; se vuelve una carga servir al Señor, y desde luego no podemos ser esos verdaderos discípulos de Cristo.
Tenemos que entender que el verdadero discípulo de Cristo es negarse y morir cada día a uno mismo, es amarlo por encima de nuestra propia familia, es renunciar a todo lo que poseemos.
Si estamos viviendo una religión cristiana, siguiendo rituales y condiciones de hombres; si no estamos llevando un estilo de vida basada en la Palabra de Dios, bajo la dirección del Espíritu Santo de Dios; si todavía acariciamos en nuestro corazón apegos y debilidades, estas son situaciones que no nos dejan seguir a Jesucristo. Nuestra entrega debe ser total, veamos el caso de Abraham, cuando Dios le ordena ofrecer en holocausto a su único hijo y a quien amaba, en ningún momento dudó, Abraham obedeció y no rehusó darle su único hijo (Génesis 22); esto es una verdadera entrega y rendición a Dios.
Cuando Jesús llamó a alguno de sus discípulos, ninguno puso objeción, la Biblia dice que de inmediato le siguieron (Mateo 4:20-22, 9:9).

Un abrazo y bendiciones






sábado, 14 de julio de 2012

Nuestra conversión al Señor jesucristo


"Pero cada vez que alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado. Ahora bien, el Señor es el  Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu".     2 corintios 3:16-18

Conversión:

(Diccionario de la lengua española)
- Cambio de una cosa en otra: conversión de pesetas en euros.
- Cambio de ideas, opiniones, creencias: conversión religiosa

La conversión en el sentido espiritual, no solo se trata de cambiar creencias, se trata de la convicción en nuestro corazón de lo que hemos creído, y en quien hemos creído, lo cual se da a través de la obra MARAVILLOSA del ESPIRITU SANTO; no se trata sólo de confesar, se trata de ir más allá, se trata de ese obrar del Espíritu Santo, cuando en un genuino arrepentimiento volcamos nuestro corazón a Dios, cuando entendemos y comprendemos que nuestras actitudes o forma de vivir no está conforme a la voluntad de Dios, nuestra conciencia nos dice que no estamos obrando bien. Es allí cuando en un corazón contrito y humillado a Dios reconocemos y confesamos nuestro pecado, porque en nuestro corazón hay la certeza de que Cristo Jesús vive; es por eso que con nuestra boca confesamos que Él es nuestro Señor; entonces es cuando la luz resplandece sobre nosotros y su gloria nace en nuestros corazones (Isaías 60:1); ¡GLORIA A DIOS! HEMOS NACIDO DE NUEVO, somos nuevas criaturas en Cristo Jesús, la obra maravillosa del Espíritu se ha realizado, y continua perfeccionándola hasta el día de Jesucristo (Filipenses 1:6). En ese momento se inicia una verdadera metamorfosis, hay un cambio radical en nuestras vidas, ¡la obra fue hecha por el Espíritu Santo de Dios!, no fue hecha por un hombre, ni por una institución, y como dice su Palabra "Ninguno que haya nacido de Dios practica el pecado, porque la semilla de Dios permanece en él; no puede practicar el pecado, porque ha nacido de Dios" (1 Juan 3:9); ya no pecamos voluntariamente, pues es bien cierto que se sigue en una lucha espiritual con nuestra vieja naturaleza, pero también es cierto que si pecamos dice nuestro Señor, tenemos un abogado para con el Padre a Jesucristo el justo (1 Juan 2:1). El proceso de santificación lo hace el Espíritu Santo de Dios mediante su Palabra, cuando nuestro corazón se dispone para ello; "Pero Dios nuestro Salvador mostró su bondad y su amor por la humanidad, y, sin que nosotros hubiéramos hecho nada bueno, por pura misericordia nos salvó lavándonos y regenerándonos, y dándonos nueva vida por el Espíritu Santo" Tito 3:4-5

Hay que tener muy presente lo que nos dice nuestro Señor: "Todo el que permanece en él, no practica el pecado. Todo el que practica el pecado, no lo ha visto ni lo ha conocido"  
1 Juan3:6; el subrayado es mío, y quiero resaltarle que nuestra vida espiritual depende de nuestra permanencia en Cristo Jesús, suceda lo que suceda, pasemos las aflicciones que pasemos, nuestra firmeza en Cristo Jesús nos da la victoria para vivir una vida de obediencia, de santidad, y de bendición en todas las áreas de nuestra vida ¡Bendito Dios Señor nuestro!

Bendiciones.

 

 

 

 




martes, 10 de julio de 2012

La vida cristiana que agrada a Dios

"Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo"
Lucas 14:27.

Ser cristiano es creer en Cristo Jesús y seguir sus enseñanzas, pero sobre todo es que nuestro ser interior entienda y comprenda que Él está vivo y es real, que resucitó y que es nuestra esperanza de gloria; que cuando buscamos de su presencia Él está ahí, y  que nuestras plegarias son  escuchada; no podemos seguir viendo a nuestro Eterno Dios lejos de nosotros, sólo podemos verlo lejos cuando nuestros pecados nos alejan de Él. Sabemos que su Santo Espíritu mora en nuestro santuario: nuestro cuerpo (1 Corintios 6:19) ¡estamos unidos a Él! su Presencia moradora en nosotros, ¡que maravillosa verdad!.
Vivir una verdadera vida cristiana es morir a nosotros mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios; es nuestra rendición a Él, que vive, Él no se quedo colgado en la cruz, ¡ÉL RESUCITO!
En la Santa Biblia encontramos ciertos parámetros que debe llevar un verdadero cristiano, como en romanos 12 y 13 y en hebreos 13, estos capítulos nos enseñan los deberes cristianos, los cuales debemos observar para llevar una vida cristiana conforme a la voluntad de Dios.
Tanto en romanos como en hebreos nos exhorta al amor fraternal entre los hermanos en Cristo; en Juan 13:35 nos confirma lo importante que es el amor entre los hermanos, de lo cual se nos habla en romanos y hebreos: "De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros".
También nos exhorta a la pureza sexual (Romanos 13:13 y Hebreos 13:4); a la hospitalidad (Romanos 12:13 y Hebreos 13:2); y nos exhorta a vivir sin avaricia y a pagar todo lo que debamos
(Hebreos 13:5-6 y Romanos 13:7-8). Es importante entender y comprender que la palabra es Cristo Jesús, y que Él vive, y vive en nosotros; si esa verdad no está en nuestro corazón, debemos preguntarnos cómo podemos llevar una vida cristina que agrade a Dios, sin poder entender quien es Cristo Jesús, su muerte y resurrección; lo que esto implica en nuestra vida espiritual y su trascendencia en el plano material. En las congregaciones podemos ver algunos cristianos que llevan vidas no acordes con la voluntad de Dios, en contiendas, rivalidades, envidias y egoísmos, y una serie de actitudes contrarias a las estipuladas en Romanos 12 y 13 y en Hebreos 13 y a lo largo de toda la Biblia. No podemos vivir una vida cristiana basada en emociones, y en tradiciones, sino en la convicción que nos da las Sagradas Escrituras, bajo la guía de su Santo Espíritu, las cuales nos enseñan como seguir a Cristo. Invitemos siempre al Santo Espíritu de Dios, cuando meditemos en su Palabra, porque Él es quien nos lleva a toda verdad y nos da sabiduría y revelación en el conocimiento de Dios a través de su palabra.

Una de nuestras responsabilidades como cristianos es orar por todos los santo (Efesios 6:18) para dar a conocer a Cristo, mediante una vida cristina acorde con la voluntad de Dios.

Dios les bendiga abundantemente.











jueves, 28 de junio de 2012

El verdadero adorador

"Por eso, hermanos míos, ya que Dios es tan bueno con ustedes, les ruego que dediquen toda su vida a servirle y a hacer todo lo que a él le agrada. Así es como se le debe adorar" Romanos 12:1



Adoración, según el diccionario de la lengua castellana, significa:
-Culto o reverencia a un ser u objeto que se considera divino.
-Reverencia y honra a Dios.
-Amor muy profundo o admiración extrema.

Según la Palabra en mención de Romanos 12:1 adorar a Dios es dedicar toda nuestra vida a su servicio y hacer su voluntad, la cual está registrada en la Santa Biblia.

Tendemos a llamar adoración a los actos religiosos que hacemos, o también a los cánticos, y así mismo llamamos adoradores a los cantores; pero veamos que nos dice el Señor en San Juan 4:23-24  "Pero llega la hora, y es ahora mismo, cuando los que de veras adoran al Padre lo harán de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios. Pues el Padre quiere que así lo hagan los que lo adoran. Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios".
Cuando expresamos un cántico a Dios o una alabanza (Elogio, expresión o conjunto de expresiones con que se alaba), tales cosas cobran sentido de adoración, cuando por la actitud de nuestro corazón, hay una verdadera entrega y rendición a Dios, allí ese cántico o esa alabanza es una expresión de adoración; pero no porque cantemos somos adoradores.
"Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo de un modo verdadero, conforme al Espíritu de Dios" Juan 4:24.
Veamos otro ejemplo en las Sagradas Escrituras, en Génesis 22:1-18, parafraseando el texto, Dios le ordena a Abraham, ofrecerle a su único hijo, al que tanto amaba, en holocausto; y Abraham en obediencia toma a su hijo y se dirige al lugar señalado por Dios.
Veamos los versículos del 5-8, "Entonces les dijo a sus siervos: –Quédense aquí con el asno. El muchacho y yo seguiremos adelante, adoraremos a Dios, y luego regresaremos. Poco después Isaac le dijo a Abraham: – ¡Padre! – ¿Qué quieres, hijo? – le contestó Abraham. – Mira – dijo Isaac –, tenemos la leña y el fuego, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? Dios se encargará de que haya un cordero para el holocausto, hijito –respondió su padre. Y siguieron caminando juntos";
En éste texto de Génesis 22:1-18 vemos que un verdadero adorador es sensible a la voz de Dios, acata su voluntad, y confía plenamente en Él. Abraham estaba seguro que Dios iba a proveer el cordero para el holocausto y que Dios era poderoso para cumplir lo que había prometido.
"Por la fe Abraham, que había recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo único, a pesar de que Dios le había dicho: «Tu descendencia se establecerá por medio de Isaac.»
Consideraba Abraham que Dios tiene poder hasta para resucitar a los muertos, y así, en sentido figurado, recobró a Isaac de entre los muertos" Hebreos 11:17-19.
Adoración es entrega, es rendirse a Dios, tenemos un ejemplo para seguir: Jesús de Nazaret, Él entregó su vida a Dios por el rescate nuestro, Él se ofrendó por nosotros, ¡es el Cordero de Dios!
"Y entonaban este nuevo cántico: «Digno eres de recibir el rollo escrito y de romper sus sellos, porque fuiste sacrificado, y con tu sangre compraste para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación. Cantaban con todas sus fuerzas: ¡Digno es el Cordero, que ha sido sacrificado, de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría, la fortaleza y la honra, la gloria y la alabanza!"
Apocalipsis 5:9-12.

"...Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas. ¡Alabado sea por siempre! Amén" 
Romanos 9:5

Bendiciones.

jueves, 14 de junio de 2012

La obediencia

Samuel respondió: "¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio, y el prestar atención, más que la grasa de carneros. La rebeldía es tan grave como la adivinación, y la arrogancia, como el pecado de la idolatría. Y como tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado como rey." 
1 Samuel 15:22-23


Según el Diccionario de la lengua española
Obedecer: Cumplir lo que se manda.
En el plano espiritual, significa aceptar, y hacer la voluntad de Dios, cumplir con su Palabra (Santiago 1:22-25).

Desde Génesis hasta Apocalipsis Dios nos exhorta a obedecer sus mandatos, los cuales no son gravosos (1 Juan 5:3).  Cuando obedecemos su Palabra, demostramos nuestro amor (Juan14:21), como también es una demostración de nuestro compromiso con Dios, pues obedecer demanda de nosotros el apartarnos de todo aquello que obstaculiza el cumplimiento de ese acto de fe en su Palabra. El obedecer traerá como consecuencia bendiciones para nuestra vida y la de nuestra descendencia; así mismo la desobediencia traerá maldiciones tanto para nuestras vidas como para nuestra descendencia. Como padres damos cobertura a nuestra descendencia de bendición o maldición.

Jesucristo es nuestro gran ejemplo de obediencia, veamos lo que el apóstol Pablo le expresó a los Filipenses: "La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos.

Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!" Filipenses 2:5-8.
Ese amor que expresó Cristo Jesús al morir en la cruz por cada uno de nosotros, en suma obediencia, es lo que nos debe motivar para hacer la voluntad de Dios, la cual nos conduce a vivir en santidad y fidelidad. Cristo es la fuente de la obediencia para la salvación eterna, pues el que ha nacido de nuevo, es llevado por el Santo Espíritu de Dios a purificarse al obedecer su Palabra (Juan 17:17). El obedecer trae limpieza a nuestra alma (Juan 15:3).

"El Señor nuestro Dios nos mandó temerle y obedecer estos preceptos, para que siempre nos vaya bien y sigamos con vida. Y así ha sido hasta hoy.
Y si obedecemos fielmente todos estos mandamientos ante el Señor nuestro Dios, tal como nos lo ha ordenado, entonces seremos justos" Deuteronomio 6:24-25.

Grandes bendiciones.




lunes, 11 de junio de 2012

En las manos de Dios

"Pon tu vida en las manos del Señor; confía en él, y él vendrá en tu ayuda"  Salmo 37:5


En quien más confiaremos, si nuestro Eterno Dios es nuestro creador, el nos formo en el vientre de nuestra madre (Salmo 139:13), somos hechuras suya, creados en Jesucristo para buenas obras (Efesios 2:10), fuimos creados a imagen y semejanzas de Él (Génesis 1:27).

Nuestra confianza es Él, "Todo lo bueno y perfecto que se nos da, viene de arriba, de Dios, que creó los astros del cielo. Dios es siempre el mismo: en él no hay variaciones ni oscurecimientos" Santiago  1:17.

Si de algo debemos estar seguros aquí en la tierra, es del Eterno Dios, el salmista David dijo: "A ti clamo, oh Eterno, y digo: "Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivientes" Salmo 142:5.

A Él debemos encomendarle cada día nuestro camino, nuestra fortaleza, nuestra familia, nuestras preocupaciones y descansar en Él (Mateo 11:28-30), sólo en Él y permaneciendo en su Palabra podemos obtener todo lo que le pidamos (Juan 15:7). 
La relación personal cada día con nuestro Dios y Padre y con su hijo Jesucristo, basada en la dirección del Espíritu Santo, trae a nuestras vidas convicción, y esperanza; es tal nuestra confianza en Él, que nada ni nadie nos hace cambiar ni apartarnos de ese propósito que Dios trae a nuestras vidas, Él lo es todo, nada tendría sentido si Él no fuera nuestro SEÑOR y SALVADOR, Él le pone color y alegría a nuestro corazón, Él es nuestra razón de vivir.
Muchas aflicciones son consecuencia de decisiones mal tomadas, pero cuando tenemos nuestra confianza puesta en Dios, podemos decir que todas las cosas nos ayudan a bien (Romanos 8:28), es allí donde recibimos un aprendizaje, conforme sea lo que Dios nos quiere enseñar. Todo tiene una causa, por eso nunca expresemos inconformidad por lo que nos sucede, agradezcamos a Dios por lo que nos quiere formar en cualquier área de nuestras vidas.
"Ciertamente, ningún castigo es agradable en el momento de recibirlo, sino que duele; pero si uno aprende la lección, el resultado es una vida de paz y rectitud" Hebreos 12:11.

Todo lo que se pone en las manos de Dios estará seguro, confiemos en Él, que Él hará; pero también seamos diligentes y eficientes; oremos y proclamemos su Palabra, meditándola diariamente, y sigamos caminando en la quietud del corazón y la confianza puesta en Cristo Jesús, porque allí esta nuestra fortaleza (Isaías 30:15)

Bendiciones.


domingo, 3 de junio de 2012

Prosperidad y larga vida


"Seguid por el camino que el Señor vuestro Dios os ha trazado, para que viváis, prosperéis y disfrutéis de larga vida en la tierra que vais a poseer" Deuteronomio 5:33.

Estar en obediencia nos trae vida, prosperidad y largura de días, hay momentos en los cuales me pregunto por qué motivo se critica que un hijo de Dios sea bendecido y prosperado, (no predico la prosperidad, pero sí creo que para alcanzarla debo estar en obediencia y caminar en el camino que Dios nos ha trazado) si esta Palabra nos está confirmando que Dios nuestro Padre nos quiere ver prosperados y con larga vida; o ¿Qué  padre no le da a su hijo lo que éste desea?
"Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!" Mateo 7:11

"Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud" 3 Juan 1:2

La Biblia nos dice que debemos renovar nuestro entendimiento (Efesios 4:23, Romanos 12:2);

cuando cambiamos la forma de pensar de la vieja naturaleza por la Palabra de Dios y la ponemos por obra, esa nueva actitud de obediencia trae a nuestras vidas bendición y larga vida. Los mandatos de Dios no son gravosos  y traen grandes bendiciones.

Para ver las bendiciones de Dios hay que actuar en fe, si nos quedamos esperando que todo llegue sin actuar, no llegará, hay que dar pasos de fe, y esos pasos incluye entrega y rendición a Dios, basada en una vida de oración, que al poner por obra su Palabra, Dios en su Espíritu nos dará la victoria. Y también poder entender que Dios no nos paga conforme a nuestras iniquidades, sino conforme a su misericordia; no es que tengamos el permiso para pecar deliberadamente, pues Dios conoce nuestro corazón.


"Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá.
Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre" Mateo 7:7-8.

Dios les bendiga poderosamente












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domingo, 20 de mayo de 2012

Abriendo puertas de bendición

"La Escritura dice: Ha dado generosamente a los pobres y su justicia permanece para siempre. Dios que da la semilla que se siembra y el alimento que se come, os dará todo lo necesario para vuestra siembra, y la hará crecer y hará que vuestra generosidad produzca una gran cosecha"
2 Corintios 9:9-10

    Según el diccionario castellano:
    Generosidad:
    -Tendencia a ayudar a los demás y a dar las cosas propias sin esperar nada a cambio.
    -Nobleza o grandeza de carácter.
La generosidad es una actitud del corazón, que sólo puede realizarla el Santo Espíritu de Dios; no todas las personas les nace ser generosas pero, sí por obediencia lo hacen; abriendo grandes puertas de bendición para sus vidas tanto en el plano familiar como personal.

Si observamos el capítulo 6: 1-18 de Mateo, encontramos tres (3) aspectos por los cuales recibimos recompensas de nuestro Padre Celestial, y de lo primero que hace mención es de las limosnas, luego la oración y por último el ayuno.

Respecto de las limosnas no sólo es dar a personas, sino reconocer a Dios como el dador de todo lo que tenemos y dar conforme a como hemos sido prosperados, ¡más allá del diezmo! Dios es fiel y lo que ha prometido lo dará.

En Marcos 7: 9-13 nos dice: "También les dijo: Para mantener sus propias tradiciones, ustedes pasan por alto el mandato de Dios. Pues Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y el que maldiga a su padre o a su madre, será condenado a muerte.
Pero ustedes afirman que un hombre puede decirle a su padre o a su madre: No puedo ayudarte, porque todo lo que tengo es corbán (es decir: "ofrecido a Dios"); y también afirman que quien dice esto ya no está obligado a ayudar a su padre o a su madre. De esta manera ustedes anulan la Palabra de Dios con esas tradiciones que se transmiten unos a otros. Y hacen otras muchas cosas parecidas".

Una forma de maldecir a nuestros padres es no darle honra con nuestras ofrendas, amor, cuidado y respeto; cuando honramos los padres con respeto y amor, como consecuencia de esto, reconocemos una ofrenda voluntaria y generosa por todos los momentos de entrega y cuidados que ellos dieron en nuestra crianza y de haber sido parte de la gracia de la vida. Es una retribución a esa generosidad de ellos, que muchos no la necesitan, pero produce en nosotros como hijos, grandes puertas de bendición, y muchos días de vida sobre la tierra.

Si esto es para nuestros padres terrenales, como será cuando honramos a nuestro DIOS Y PADRE CELESTIAL, con nuestras ofrendas, amor y una vida de rectitud "Si Dios no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos también, junto con su Hijo, todas las cosas?" Romanos 8:32.

Bendiciones.

martes, 8 de mayo de 2012

Sabiduría y revelación en el conocimiento de Dios


"Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, al glorioso Padre, que les conceda  el  don  espiritual  de la sabiduría y se manifieste a ustedes, para que puedan conocerlo verdaderamente.
Pido que Dios les ilumine la mente, para que sepan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da al pueblo santo,  y cuán grande y sin límites es su poder, el cual actúa en nosotros los creyentes. Este poder es el mismo que Dios mostró con tanta fuerza y potencia cuando resucitó a Cristo y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, poniéndolo por encima de todo poder, autoridad, dominio y señorío, y por encima de todo lo que existe, tanto en este tiempo como en el venidero. Sometió todas las cosas bajo los pies de Cristo, y a Cristo mismo lo dio a la iglesia como cabeza de todo. Pues la iglesia es el cuerpo de Cristo, de quien ella recibe su plenitud, ya que Cristo es  quien lleva todas las cosas a su plenitud" 
Efesios 1:17-23 (el subrayado es mío).


¡Gloriosa Palabra! lo sabemos, que su poder es grande en nosotros, y sabemos que Dios sometió todas las cosas bajo los pies de Cristo y Cristo es la cabeza de la iglesia, y ésta recibe toda su plenitud; pero, que tremendo no ha habido sabiduría y revelación a nuestro entendimiento, nuestros ojos espirituales están dormidos ante tan grande verdad; Cristo está en nosotros y Dios lo puso por encima de todo poder, autoridad, dominio y señorío; y todo está bajo sus pies.

La oración del apóstol Pablo por los de Efeso, hoy debe ser levantada por cada cristiano pidiendo por ese don espiritual  de la sabiduría y de la revelación a través de su Santa Palabra para conocer verdaderamente a Dios, hay que ser hacedores de su Palabra, y esto es maravilloso hacerlo, pues estamos en obediencia; pero vamos más allá, al conocimiento profundo de la revelación por el Santo Espíritu; nuestra obediencia ya no se hace porque debo, sino que se hace por la convicción que produce la revelación, trayendo el rema a nuestro corazón; y ésto es maravilloso porque nada ni nadie nos podra  quitar de nuestro corazón esa Palabra de revelación puesta por el Espíritu Santo, quien es el autor de la Palabra de Dios y sólo a través de Él podemos conocer al Dios vivo, tal como quiere que le conozcamos y hablemos de Él como quiere que se hable.

Una vida de intimidad con nuestro Eterno Dios y la meditación de su Palabra nos conduce cada día a ese don de la sabiduría y de revelación en conocerle, para que nuestra mente sea iluminada, y así entender cuan grande es el poder de Dios, el cual actúa en nosotros.    



Dios les bendice




domingo, 6 de mayo de 2012

Presentes en Dios

"Pero ¿acaso una madre olvida o deja de amar a su propio hijo? Pues aunque ella lo olvide, yo no te olvidaré" Isaías 49:15


Bendito Dios, ese es nuestro Dios Soberano y Todopoderoso, el Creador del Universo, y Él que nos formó, quien nunca nos olvidará sea quien usted, crea, que sea; porque para Él somos su especial tesoro, la niña de sus ojos, somos sus santos, somos sus justos; pero sobretodo somos sus hijos.

De modo que no hay derecho de subestimarse, levantémonos y rompamos con todo concepto que no viene de Dios; y con nuestra cabeza erguida, sigamos caminando por el camino que nuestro Dios nos ha trazado, porque tiene un propósito para cada uno de nosotros. Que nuestro corazón pueda entender la posición que tenemos en Cristo Jesús  para que cada día llevemos vidas con propósitos y como respuesta  a su cuidado, y fidelidad vivamos en obediencia y santidad para quien vive y reina por los siglos: Jesucristo.

El que nuestro Eterno Dios no se olvide de nosotros y esté presente en nuestras vidas es la seguridad más grande que podamos vivir cada día; a dondequiera que vayamos Él está ahí, nunca nos dejará ni nos desamparará, pues sus ojos están puestos sobre nosotros, no sólo estamos seguros en el regalo de la salvación y vida eterna (Romanos 5:9), sino que en Él podemos vivir confiados, pues en Él estamos presentes porque nunca nos olvidará. 

"Clemente y compasivo es el Eterno, lento en ira, y grande en amor. Bueno es el Señor con todos, y con ternura cuida todas sus obras" Salmo 145:8-9.

"Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay cambio ni sombra de variación" Santiago 1:17.

Dios les bendiga siempre.
  

martes, 1 de mayo de 2012

Pecados ocultos




¿Quién se da cuenta de sus propios errores? ¡Perdona, Señor, mis faltas ocultas!       Salmo 19:12

Hay cosas ocultas que no confesamos por muchas razones; razones como olvidar, y no querer confesar entre otras, son cosas que nos llevan a vivir vidas de opresión  y de temor por el enemigo.
Al llegar al conocimiento de Dios, aunque fui libre de todos mis pecados, quedo algo sin confesar que pasó en mi adolescencia, la cual no recordaba pero cuando le pedí a mi Señor Jesucristo me revelara lo oculto de mi vida, por lo cual estaba siendo oprimida por el enemigo, mi Amado Dios me trajo a la memoria un libro que lei sobre una historia de una relación amorosa de una mujer y satanás. Como ustedes puede entender que cuando se lee un libro o se mira una escena por la televisión u otro medio de comunicación uno vive la historia del protagonista; y esto es muy delicado para nuestra vida espiritual, lo cual me llevó a abrir puertas al enemigo. Pedí perdón a mi Señor Jesucristo por esto que pasó en mi vida, llegó a mi mente una Palabra de sanidad espiritual, que confesé con mis labios: "Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti" Isaías 54:14.


Hay conseciones que hacemos al enemigo inconciente o irresponsablemente en nuestra adolescencia, y juventud, y aún en nuestra vida adulta, que le permiten al enemigo seguir abatallando por ello, quien nos oprime y atemoriza, así tengamos un nuevo nacimiento en Cristo, pero precisamente "Para eso apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo" 1 Juan 3:8b.


Pidamos esa luz para recordar lo oculto en nuestra vida, si estamos pasando por alguna opresión o temor; recordemos lo que nos dice el apóstol Juan en una de sus cartas: "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor"1 Juan 4:18.


Bendiciones.


  

sábado, 28 de abril de 2012

La comunión con Dios nuestro Padre y su Hijo Jesucristo



"Les anunciamos, pues, lo que hemos visto y oído, para que ustedes estén unidos con nosotros, como nosotros estamos unidos con Dios el Padre y con su Hijo Jesucristo.
Este es el mensaje que Jesucristo nos enseñó y que les anunciamos a ustedes: que Dios es luz y que en él no hay ninguna oscuridad. Pero si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces hay unión entre nosotros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado". 
1Juan 1:3-7
Cuando nuestro espíritu se prepara para entrar en la presencia de Dios, debemos tener claridad del momento, y de comprender que estamos en la presencia nada más y nada menos que del Eterno Dios y Creador del universo y de nuestras vidas, a quien nos dirigimos bajo la dirección  de su Santo Espíritu, poniendo como intercesor a nuestro Señor Jesucristo. Esto debe ser claro en nosotros, porque toda fuerza humana para entrar en su presencia, no agrada a Dios; también muchas veces creemos que interceder por nuestras necesidades y de otros; y hacer guerra espiritual es comunión con Dios, no, la verdadera comunión es esa verdadera adoración en espíritu y verdad (Juan4:23), es ese nuevo cántico que pronuncian nuestros labios en alabanza, es esa verdadera entrega y rendición de nuestras vidas; es morir cada día, presentando nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, en una verdadera adoración espiritual, reconociendo sus misericordias (Romanos 12:1), produciendo en nuestro ser deleite y gozo en el espíritu, llevándonos a mantener buenas relaciones con el prójimo, y a mantener la unidad con nuestros hermanos en Cristo.
Muchas veces para esconder las malas actitudes de nuestro carácter como enojo, ira, gritería, y malas palabras ante el prójimo nos justificamos diciendo que somos mansos pero no mensos; o también la más fácil, echarle la culpa al diablo, es bien cierto que este adversario, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8)  y esto puede suceder porque no hay una buena disposición en la comunión con nuestro Dios y Padre y su Hijo Jesucristo. 

"Cercano está el Señor a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará" Salmo 145:18-19.

Un abrazo lleno de bendición. 

jueves, 5 de abril de 2012

Gracia sobre gracia

"Pilato les dijo: Entonces, ¿qué haré de Jesús, llamado Cristo? Dijeron todos: ¡Sea crucificado!" Mateo 27:22



Hoy día,  debido a las acciones que no agradan a Dios constantemente se está crucificando a Jesús. Muchos dicen conocer  a Jesús y se jactan de llevar una vida piadosa, pero la verdad es que sus hechos dejan el nombre de Dios por el piso, haciendo que muchos no sigan el camino de la verdad por sus testimonios.

"De la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad. Hombres de mente corrompida, réprobos en la fe.
Pero no prevalecerán, porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos" 2 Timoteo 3:8

Estos días son de recogimiento espiritual, son momentos de reflexión acerca de los hechos que vivió nuestro Señor Jesucristo, su agonía, su dolor, y sentirse en la cruz abandonado por su Padre, cargando con todos los pecados del mundo. Mirar a  Jesús maltratado en esa cruz, creo yo, debe tocar nuestro ser interior, nuestra sensibilidad, para entender el amor que lo movió para darse en sacrificio por cada uno de nosotros.

Este sacrificio de Cristo Jesús, no es simplemente una muerte en una cruz, implica nuestra redención, el perdón de todos nuestros pecados, la salvación y la vida eterna, la comunión con el Padre Celestial, el sello del Espíritu Santo, el ser llamados hijos de Dios, la posición de nosotros en Cristo y de Cristo en nosotros, el ser tenidos por justos y santos ante el Padre Celestial, el estar sentados en lugares celestiales junto con Él, el ser herederos de Dios y coherederos con Cristo, el ser guardados y bendecidos por nuestros Eterno Dios a través de Jesucristo, y muchas cosas más que por su entrega y rendición nos ha permitido disfrutar: "Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia"  Juan 1:16.

Estos días de reflexión espiritual, no deben ser sólo cada año, y en forma externa, sino que cada día debemos recordarlo y vivir una vida de santidad en gratitud por su entrega a una muerte de cruz, vivir vidas de verdadero arrepentimiento, apartados del mundo por amor a Jesucristo; Un corazón transformado por la Sangre de Cristo, es el que da fruto de arrepentimiento y un buen testimonio.


Dios le bendiga grandemente.







miércoles, 4 de abril de 2012

Formando el carácter de Cristo



"El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre". Proverbios 27:1

Soportar las personas no es fácil cuando tienen comportamientos y maneras de pensar diferentes a los nuestros; pero cuando caminamos con Cristo todo se hace llevadero, sólo si, buscamos de su presencia, pues cuando nuestro Dios está formando nuestro carácter, es cosa dura; desarraigar el carácter de nuestra vieja naturaleza, es la batalla más tremenda que afecta nuestra vida emocional; ahora, si pudiéramos entender los propósitos de Dios, evitaríamos que el enemigo lograra esos momentos para formar enemistades con las personas que Dios usa para tales propósitos. Pablo nos recomienda en Efesios 6:12 "Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales".

La comunión diaria y la meditación de la Palabra de Dios hacen que cada día podamos afrentar todas las obras del enemigo y permanecer firmes en Cristo; y poder soportar el trato con nuestro prójimo.

Recordemos que una vida de oración y velando diariamente sobre las estrategias del enemigo nos dan la victoria en Cristo Jesús Señor nuestro; porque esto es lo que nos da fortaleza espiritual, en Lucas 18:1 Jesús contó una parábola a sus discípulos acerca de una viuda y un juez injusto, para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse".

ORAR satisface todas nuestras necesidades espirituales, físicas y materiales; pero sobre todo permite tener unas buenas relaciones entre las personas."Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado" 1 Juan 1:7. (El subrayado es mío).

Bendiciones.












domingo, 18 de marzo de 2012

La fidelidad de Dios

"Porque tú, oh Eterno, bendices al justo, lo rodeas con tu favor como con un escudo". Salmo 5:12



 Dios es fiel a su Palabra, "Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho Él, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?" Números 23:19
Ésta porción bíblica es lo más maravilloso que tenemos respecto de la fidelidad de Dios, y la verdad es nuestra confianza, sólo Él es nuestra verdad absoluta.

Su amor y misericordia es lo que nos permite disfrutar de su fidelidad, nada hemos ganado con nuestro propio esfuerzo; es sólo el gran sacrificio de Jesucristo que nos ha permitido ser llamados justos, fue éste sacrificio el que nos permitió la entrada al lugar santísimo y ser herederos de Dios y coherederos en Cristo Jesús Señor nuestro.

Insisto muchísimo sobre la necesidad de orar y meditar en su Palabra; porque en la comunión con nuestro Dios y Padre Celestial y su Hijo Santísimo el Señor Jesucristo, bajo la dirección de su Espíritu; cada día crece nuestra confianza, obediencia, fidelidad, y es allí donde se entrona en nuestro corazón el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre y la templanza del Espíritu; es allí donde crecemos espiritualmente; es allí donde podemos conocerlo y entender su guianza; es allí donde aprendemos hacer la voluntad de Dios; es allí donde aprendemos a ser humildes y a tener reverencia hacia nuestro Eterno Dios, es el lugar donde nos gozamos de su Presencia; es el momento más precioso de nuestra vida espiritual, y sobre todo es el arma poderosa en Dios.

"Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El todas son sí; por eso también por medio de El, Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros". 2 Corintios 1:20

Bendiciones

viernes, 9 de marzo de 2012

El primer amor

Apocalipsis 2:4
"Pero tengo una cosa contra ti: que ya no tienes el mismo amor que al principio".


Qué hermoso es cuando estamos enamorados, todo parece color de rosa, el panorama se llena de mariposas de distintos colores, de nuestros labios salen canciones y palabras de poesía; todo es hermoso, así mismo es ese primer amor por nuestro Eterno Dios, tenemos unos encuentros maravillosos con Él; le componemos canciones y poesías de gratitud, alabanza y adoración, en las cuales creo yo, nuestro Eterno se regocija; vemos en Sofonías 3:17 cómo también nuestro Dios se deleita en nosotros:"Se gozará en ti con alegría y te renovará su amor, y se regocijará contigo con cánticos de alabanza" . Estamos con un hambre y una sed tan grande, que el día se hace largo y la noche corta para estar en su presencia y tener esa comunión donde cada día le conocemos; la Santa Biblia la leemos en pocos días, porque queremos saber más y más de Él.

Pero va pasando el tiempo y se empieza a sentir cansancio para buscarle y meditar en su Palabra; y se hace uso de una cantidad de estrategias para alcanzar su presencia, cuando antes con el sólo hecho de sentir en el corazón la necesidad de Él, ya ese ambiente se sentía transformado por su presencia; también en el deseo de servirle, las jornadas diarias se intensifican con una serie de actividades, produciendo cansancio y agotamiento físico y espiritual, que impiden la búsqueda de la presencia y  comunión con nuestro Dios.

¿Qué pasó? ¡Se perdió ese enamoramiento! ¿Cuál fue la causa? Hay muchas, creo que algunas se debe a la confianza puesta en sí mismos; creen conocer a Dios, porque conocen la Biblia y ya no meditan en ella; la relación se vuelve una rutina; al pasar por pruebas, en vez de fortalecerse la fe, al contrario se debilita, sienten que Dios se olvidó de ellos, y se olvidan de todas sus promesas "Acuérdense de todo el camino que el Señor su Dios les hizo recorrer en el desierto durante cuarenta años, para humillarlos y ponerlos a prueba, a fin de conocer sus pensamientos y saber si iban a cumplir o no sus mandamientos" Deuteronomio 8:2. La relación con los hermanos en la fe se hace difícil, se manifiestan las debilidades y los celos ministeriales, haciendo que se incumpla el mandato de Dios de congregarse; estas y muchas otras situaciones permiten que ese primer amor se enfríe y por ende nuestra vida espiritual se estanque, no permitiendo que la obra de Dios continúe.

Tenemos un Dios que es Padre de misericordia, que afortunadamente Él no nos paga conforme a nuestras iniquidades sino conforme a su misericordia, "Dios volverá a compadecerse de nosotros, sepultará nuestras iniquidades, y echará nuestros pecados en la profundidad del mar" Miqueas 7:19.

Volvamos en amistad con nuestro Señor, volvamos a ese primer amor, acerquémonos a Él y valoremos su infinito amor y misericordia, y así conocerlo cada día.


Dios les bendiga

martes, 6 de marzo de 2012

En la comunión íntima se conoce al Eterno Dios

Salmo 25:14
"La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto".


En la intimidad con nuestro Señor, es donde tenemos la revelación de la Palabra para llegar al conocimiento de Dios; podemos conocer de la Palabra, desde Génesis hasta Apocalipsis, pero si no hay intimidad con nuestro Padre Celestial y su Hijo Jesucristo, no hay revelación y no podemos de verdad conocer de Dios, en 1Corintios 1:9 "Fiel es Dios, por medio de quien fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo, Señor nuestro".

Sin intimidad con Dios tampoco podemos entender del verdadero amor de Dios, que es lo que marca la diferencia en nosotros los que amamos a Dios; "De este modo todos sabrán que sois mis discípulos, si os amáis unos a otros" Juan 13:35.

"Así dice el SEÑOR: No se gloríe el sabio de su sabiduría, ni se gloríe el poderoso de su poder, ni el rico se gloríe de su riqueza; mas el que se gloríe, gloríese de esto: de que me entiende y me conoce, pues yo soy el SEÑOR que hago misericordia, derecho y justicia en la tierra, porque en estas cosas me complazco--declara el SEÑOR" Jeremías 9:23-24 (el subrayado es mío). A veces escuchamos a muchos predicadores que recitan la biblia de la A hasta la Z y esto es maravilloso, pero lo triste es que cuando la recitan en sus prédicas, observamos mucha pedagogía, y muy poca sazón, porque la sazón viene de la intimidad con el Espíritu de Dios. Esta es la causa por la cual muchas ovejas salen de los rediles en busca de buenos pastos; entiendo que ellas no buscan un redil perfecto, lo que buscan es un buen pasto, no reseco, jugoso; que alimente, regado con el agua del cielo.

Yo puedo decir que conozco a X persona, solamente cuando tengo una relación de amistad o comunión con ella, de resto no puedo ufanarme de que la conozco; lo mismo es acerca de Dios, lo conocemos, sólo si, tenemos una comunión con Él; y es allí donde viene la revelación y podemos decir como Job "De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven" (42:5).

Que el bien y la misericordia de Dios sean siempre en nuestra vida.







viernes, 2 de marzo de 2012

La confianza puesta en Dios

"El que pone atención a la palabra hallará el bien, y el que confía en el SEÑOR es bienaventurado".
Proverbios 16:20


Para confiar hay que creer, y creer es una palabra pequeña pero, a veces tan difícil de entronarla en nuestro corazón para alcanzar esa otra palabra que es confiar. Aquí está el meollo del problema, porque no es fácil en nuestra vida espiritual creer y confiar. Vivimos en un mundo donde la desconfianza ronda por todos lados, no es fácil ahora creerle a las personas; y muchos expresan que así esté de rodillas no se le puede creer.
Pero cuando iniciamos una nueva vida en Cristo, Él poco a poco nos va enseñando a creer en Él a través de su Palabra, y cada día nos va llevando en su camino enseñándonos a confiar en Él; esto es un proceso, entre mas busquemos de su presencia y meditemos en su Palabra, el crecimiento espiritual es cada día mayor; todo depende del hambre y de la sed que tengamos de Dios, para que nos sacie de Él.
"Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento". Proverbios 3:5
La Palabra de Dios, es la única verdad absoluta, lo que ha dicho el Señor lo cumplirá "Porque él dijo, y fue hecho; el mandó, y existió" Salmo 33:9.
Cuando tenemos esa relación personal con nuestro Eterno Dios y nos deleitamos en su presencia, nuestra fe se acrecienta, y por ende nuestra confianza crece en el Todopoderoso, quien todo lo puede, para quien nada es difícil. "Gustad, y ved que es bueno el Señor; dichoso el hombre que confía en él" Salmo 34:8

Bendiciones abundantes del Altísimo.