sábado, 14 de septiembre de 2013

Escogiendo lo mejor a través de Jesucristo


"Le pido a Dios que ustedes se amen cada vez más, y que todo lo aprendan bien y lo juzguen correctamente, para que sepan cómo elegir lo mejor. Así, cuando Cristo vuelva, estarán sin pecado y nadie podrá acusarlos de nada. Porque, con la ayuda de Jesucristo, ustedes harán lo bueno, para que la gente alabe y honre a Dios"
Filipenses 1:9-11
El amor, la sabiduría, y el entendimiento no se consiguen en un libro ni en ninguna institución ni con las mejores frases célebres, como instancias que nos ayuden a vivir rectamente, y que nos pueden dar un corazón entendido para escoger lo mejor
y presentar una vida de buenas acciones; esto solo lo podemos alcanzar mediante nuestro Señor Jesucristo. 
Como cristianos verdaderos, discípulos de Cristo, nos deben de conocer por el amor entre los hermanos (Juan 13:35) y nuestra sabia manera de conducirnos en todos los momentos, y si no tenemos sabiduría para escoger lo bueno, entonces pidámosle a nuestro Eterno Dios que nos la de, y como dice Santiago la dará abundantemente y sin reproche (1:5).
Si no hay búsqueda de Dios, si no hay ganas, no podemos tener una vida rendida y consagrada a Dios. No podemos pretender que el hecho de buscar a Dios solo los domingos,  podamos dar una abundante cosecha de buenas acciones, porque esto solamente se logra a través de una intima relación personal día a día con Dios.
Si nosotros no nos disponemos para que Dios haga la obra en nosotros, Él no la podrá hacer, así de sencillo; Él actúa en un corazón que se dispone, esa es nuestra tarea ¡DISPOCISION! y nuestro Dios hará el resto, y en el tiempo conforme a su voluntad.
El hecho de ser buenas personas no es garantía para escoger lo mejor y llevar una vida limpia, lo que nos hace ser sabios e irreprensibles es el estar cada día en la presencia de Dios, y como consecuencia nuestras buena acciones y todo a través de nuestro Señor Jesucristo, para gloria y alabanza a Dios.

Dios les bendiga en abundancia. 




   
 

domingo, 21 de julio de 2013

La Palabra de Dios, mensaje de vida y esperanza

"Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá.
Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido". Mateo 7:7-8

Estos mensajes preciosos que encontramos en las Sagradas Escrituras, son los que reconfortan nuestro espíritu, nos dan aliento, y vida, en ellos encontramos paz y esperanza.

La Palabra que hoy, es tema de reflexión, nos anima a buscar de la presencia de Dios para alcanzar nuestros propósitos; y el primer paso es pedirle a Dios su dirección en la búsqueda de dichos propósitos y confiar plenamente en Él: "Pierden el tiempo ustedes, que se levantan temprano y se acuestan tarde para comer un pan conseguido con sufrimiento porque Dios da a quien ama, aun mientras duerme." Salmo 127:2 (PDT).
Nosotros tenemos que ser diligentes, pero esa diligencia debe ser guiada por el Santo Espíritu de Dios, porque tampoco es el de sentarnos a esperar que todo nos llegue sin mover un dedo; o hacer todo en nuestras fuerzas sin tener en cuenta a nuestro Creador; pues nuestro Señor nos dice: "Hablen con Dios y encontrarán lo que buscan. Llámenlo y Él los atenderá". Conforme a este texto bíblico no hay excusa para nada, si no recibimos, es porque no sabemos pedir, porque pedimos mal, para gastar en nuestros deleites (Santiago 4:2-3) y de hecho no encontramos nada, porque es conforme a la voluntad de Dios, pues como nos dice en su Palabra "Sé muy bien lo que tengo planeado para ustedes, dice el Señor, son planes para su bienestar, no para su mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me llamarán, vendrán y orarán, y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón" Jeremías 29: 11-13

En el evangelio de San Juan, Jesús nos exhorta y anima a permanecer fieles y firmes en Él:
"Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará"
Juan 15:7 esta Palabra nos confirma una vez más que nuestra fe y confianza en Cristo Jesús, y el creer en su Palabra nos permitirá alcanzar nuestros propósitos conforme a su voluntad perfecta; así también, ésta porción bíblica nos enseña que nuestros ojos deben estar puestos solamente en Jesucristo "...porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios"  Corintios 1:20 

Bendiciones




 



























domingo, 16 de junio de 2013

La confianza en el Señor


 
SALMO 34
Este Salmo nos expresa la confianza tan profunda de David en el Eterno Dios:

Bendeciré al Señor a todas horas; mis labios siempre lo alabarán.  Yo me siento orgulloso del Señor ¡óiganlo y alégrense, hombres humildes!  
Alabemos juntos y a una voz la  grandeza del nombre del Señor.
Recurrí al Señor, y él me contestó,  y me libró de todos mis temores.
Los que miran al Señor quedan radiantes de alegría y jamás se verán defraudados.
Este pobre gritó, y el Señor lo oyó y lo libró de todas sus angustias.
El ángel del Señor protege y salva a los que honran al Señor.
Prueben, y vean que el Señor es bueno.
¡Feliz el hombre que en él confía!
Honren al Señor, los consagrados a él, pues nada faltará a los que lo honran.
Los ricos se vuelven pobres, y sufren hambre, pero a los que buscan al Señor nunca les faltará ningún bien.
Vengan, hijos míos, y escúchenme: voy a enseñarles a honrar al Señor.
¿Quieres vivir mucho tiempo?
¿Quieres gozar de la vida?
Pues refrena tu lengua de hablar mal, y nunca digan mentiras tus labios.
Aléjate de la maldad, y haz lo bueno; busca la paz, y síguela.
El Señor cuida de los hombres honrados y presta oído a sus clamores.
El Señor está en contra de los malhechores, para borrar de la tierra su recuerdo.
El Señor atiende al clamor del hombre honrado, y lo libra de todas sus angustias.
El Señor está cerca, para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza.
El hombre honrado pasa por muchos males, pero el Señor lo libra de todos ellos.
Él le protege todos los huesos;  ni uno solo le romperán.
A los malvados los mata su propia maldad; los que odian al hombre honrado serán castigados. Pero el Señor salva la vida a sus siervos; ¡no serán castigados los que en él confían!

Bendiciones.



 
 

martes, 11 de junio de 2013

Amando a Cristo con libertad


"Pido al Padre que Cristo viva en ustedes por la fe y que su amor sea la raíz y el cimiento de su vida. Así podrán comprender con todo el pueblo santo de Dios cuán ancho y largo, cuán alto y profundo, es su amor. El amor de Cristo es tan grande que supera todo conocimiento. Pero a pesar de eso, pido a Dios que lo puedan conocer, de manera que se llenen completamente de todo lo que Dios es." Efesios 3:17-19 

El amor de Cristo es tan grande, que no existen palabras para describirlo, al mirar la cruz podemos ver su inmenso amor, es por ello, que nuestro amor a Dios en Cristo Jesús, debe ser en  total libertad, dejando que su Santo Espíritu sea el que exprese ese amor, pues a través de Él, ese amor fue derramado en nuestros corazones (Romanos 5:5). 
Hay tanta religiosidad y tanto legalismo en nuestra forma de ver las cosas, que impiden expresar con naturalidad nuestro amor y gratitud al unico que vive y reina, Jesucristo; también impiden que tengamos una buena comunión con Dios; la Palabra de Dios la tomamos sin sentido, y nos damos biblazos, acusándonos y permitiendo que se nos acuse, ya no hay ninguna condenación para los que vivimos según el Espíritu "¿Quién puede acusar de algo malo a los que Dios ha elegido? ¡Si Dios mismo los ha declarado inocentes! ¿Puede alguien castigarlos? ¡De ninguna manera, pues Jesucristo murió por ellos! Es más, Jesucristo resucitó, y ahora está a la derecha de Dios, rogando por nosotros.
¿Quién podrá separarnos del amor de Jesucristo? Nada ni nadie. Ni los problemas, ni los sufrimientos, ni las dificultades. Tampoco podrán hacerlo el hambre ni el frío, ni los peligros ni la muerte... En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total. Yo estoy seguro de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la vida ni la muerte, ni los ángeles ni los espíritus, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes del cielo ni los del infierno, ni nada de lo creado por Dios. ¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!" Romanos 8:33-39.
Si bien es cierto que Dios como nuestro Padre Celestial, nos somete a disciplina, eso no quiere decir que Él quiera destruir la obra de sus manos, al contrario, " Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehova de los que le temen. Porque Él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo"  Salmo 103:13-14
El mejor maestro para conocer bien de la Palabra es el Espíritu Santo, Él es quien nos enseña y nos lleva a toda verdad, esta registrado en Juan 14:26 y Juan 16:13
A medida que nos vamos involucrando más con la Palabra bajo la dirección del Espíritu Santo, entonces podemos decir que la Palabra que es Cristo nos ha hecho libres, para amarlo y vivir una vida de libertad en Él, lejos de estructuras religiosas y legalistas inventadas por el hombre.
La Santa Biblia es nuestro manual, la cual tiene vida en si, cuando está sujeta a la dirección o guía del Espíritu Santo de Dios, sin Él es letra muerta.

Un abrazo y muchas bendiciones.

NOTA: A mis queridos seguidores de mis blogs pido disculpas por la interrupción de mis escritos. Gracias
.




















domingo, 24 de febrero de 2013

Creciendo y madurando en el Señor



"Los hijos que tenemos son un regalo de Dios. Los hijos que nos nacen son nuestra recompensa". Salmo 127:3 (T.L.A.)


Nuestros hijos son una bendición, y toda nuestra descendencia es para bendición (Salmo 37:26b). La sencillez de los corazones de los niños, y sus rostros de paz y ternura debíamos de conservarlos hasta nuestra vejez; pero los golpes de la vida nos van endureciendo el corazón y el rostro y se va llenando de amargura, resentimiento y toda clase de heridas. Pero afortunadamente, apareció en nuestras vidas JESUCRISTRO, para darnos vida y vida en abundancia (Juan 10:10)  
Esa inocencia reflejada en las caritas de los niños, es lo que nuestro Eterno Dios quiere que nosotros reflejemos en nuestro corazón, Él quiere corazones como los de los niños, sin malicia, sin engaño, sin hipocresía; corazones perdonadores, sin rencores, sin odios, sin venganzas. El Espíritu Santo a través del apóstol Pablo nos recomienda en su Palabra: "Hermanos en Cristo, sean inocentes como niños, pero no piensen como niños. Piensen como personas maduras" 1 Corintios 14:20.
La madurez debe ser nuestra norma a medida que crecemos espiritualmente, y también cronológicamente, no podemos seguir viendo las cosas como  niños; no podemos confundir lo que expresa nuestro Dios en cuanto que, el reino de los cielos es de aquellos cuyo corazón debe asemejarse al de un niño, en el cual no hay maldad ni iniquidad. 
"Alguna vez fui niño. Y mi modo de hablar, mi modo de entender las cosas, y mi manera de pensar eran los de un niño. Pero ahora soy una persona adulta, y todo eso lo he dejado atrás" 1 Corintios 13:11
Recordemos que nuestro Amado Dios no mira la apariencia sino el corazón (1Samuel 16:7); es nuestro corazón que Él quiere de
nosotros, lo vemos registrado en Proverbios 23:26:
"Dame, hijo mío, tu corazón, y que tus ojos se deleiten en mis caminos".

Nota: A mis queridos lectores, quiero compartirles mi alegría de un miembro más en mi familia, mi nieta Hanna Sosa Bedoya (foto).
 
¡Bendiciones!!!!!!













 







jueves, 24 de enero de 2013

Jesucristo, nuestra adoración

¡Vamos, adoremos de rodillas a nuestro Dios y creador!
Salmo 95:6





Nuestra mejor adoración, alabanza, gloria y honor, sólo debe ser para Él: JESUCRISTO, Él es quien murió por nosotros; por su sangre nos redimió del pecado; nos liberó de la maldición de la ley; nos hizo hijos de Dios; nos dio salvación y vida eterna; nos hizo sentar en lugares celestiales juntamente con Él; es nuestra seguridad; es nuestra esperanza de gloria; es nuestro Rey de reyes y Señor de señores; es nuestro Redentor eterno; y nuestro gran Consolador y tantas cosas más por las cuales debemos de postrarnos y de rodillas adorarle, entendiendo que Él está presente, y que sus ojos están puestos en nuestro corazón;  es nuestra actitud la que Él mira, porque muchos podemos estar de rodillas pero con el corazón muy lejos del Señor.
No existe otra persona que merezca nuestra adoración sólo CRISTO.

Veamos esta porción Bíblica donde claramente podemos ver la intención del corazón al presentar una ofrenda a Dios:
"Abel también presentó al Señor lo mejor de su rebaño, es decir, los primogénitos con su grasa. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda. Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo" Génesis 4:4-5.
Dios miró la intención del corazón de cada uno de ellos en la presentación de la ofrenda. Abel presentó lo mejor de sus ganados y los primogénitos; en cambio Caín había podido traer la primicia de sus frutos y lo mejor pero, simplemente presentó una ofrenda de lo que había producido la tierra.

Demos lo mejor de cada uno de nosotros; Dios nuestro Padre nos dio lo mejor de su amor: Jesús de Nazareth, su Hijo; ¡Cómo no darle con excelencia nuestra ofrenda día a día! 

Una vida de oración y el meditar en su palabra cada día, nos permite cada vez morir a nosotros mismos; para que el viva en nosotros. Nuestra obediencia es nuestra mejor ofrenda de amor



Bendiciones.









 












lunes, 31 de diciembre de 2012

Gracias Eterno Dios por tu fidelidad en el nuevo año:2013

"Tan abundantes serán sus cosechas que tendrán que sacar de sus graneros el cereal viejo para guardar el nuevo" Levítico 26:10

¡FELIZ  AÑO NUEVO 2013!
 
MI ORACION Y DESEO EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO ES QUE CADA DIA RECIBAN DE NUESTRO DIOS Y PADRE BENDICION HASTA QUE SOBREABUNDE EN TODAS LAS AREAS DE SUS VIDAS.
"Pero también me acuerdo de algo que me da esperanza:
Sé que no hemos sido destruidos porque Dios nos tiene compasión.
Sé que cada mañana se renuevan su gran amor y su fidelidad.
Por eso digo que en él confío; ¡Dios es todo para mí!
Invito a todos a confiar en Dios porque él es bondadoso" Lamentaciones 3:21-25

Un abrazo lleno de grandes bendiciones para este nuevo año de 2013.
Dios les bendiga.




 

jueves, 27 de diciembre de 2012

Dando gracias a Dios por todas las bendiciones durante el año 2012

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna". Juan 3:16

 
Porque de tal manera, ésta expresión nos da a entender que es algo que va mas allá de nuestro propio entendimiento, que no alcanzamos a entenderlo con nuestra mente finita; el amor de Dios fue tan grande por la humanidad, que no escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas? Romanos 8:32 
Este tiempo de final de año, es un tiempo de regocijo, pero también debe ser de agradecimiento a Dios por todas las misericordias y bendiciones que nos derramó durante este año 2012. Son tantos y tantos beneficios para nosotros y para nuestras familias, que no hay palabras para agradecer tanta bondad.
Que nuestros labios puedan expresar palabras de gratitud y de alabanza a nuestro Amado Dios y Padre por todo lo que ha hecho en nuestras vidas, tal como lo expresó David en el Salmo 103:      
"Alma mía, alaba al Señor; que todo mi ser alabe su santo nombre.
Alma mía, alaba al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios.
Dios perdona todos tus pecados y sana todas tus enfermedades.
Él salva tu vida de la muerte; te llena de fiel amor y compasión.
Te bendice en abundancia, te rejuvenece como el águila.
El Señor es justo y hace justicia a quienes se les ha hecho daño.
Dios dio sus enseñanzas a Moisés, y le mostró a la gente de Israel las maravillas que él puede hacer.
El Señor es compasivo y misericordioso, es paciente y abunda en fiel amor.
No acusará para siempre, ni nos guarda rencor todo el tiempo.
No nos ha dado el castigo que merecen nuestros pecados; ni nos trata conforme a nuestras maldades.
El fiel amor que Dios les tiene a los que lo respetan es tan inmenso como el cielo sobre la tierra.
Dios se ha llevado nuestros pecados tan lejos de nosotros como lejos están el oriente y el occidente.
El Señor es tan bueno con los que lo respetan como un padre con sus hijos.
Dios sabe todo de nosotros; sabe que estamos hechos de polvo.
La vida del ser humano es como la hierba, florece como la flor del campo, apenas el viento sopla con fuerza, muere, y ya nadie sabe ni siquiera en dónde estaba.
Pero el fiel amor del Señor hacia quienes lo respetan, siempre ha existido y seguirá existiendo.
Su justicia es de generación en generación con la gente que sigue sus enseñanzas y no se olvida de obedecer sus mandamientos.
El Señor ha colocado su trono en el cielo; y desde allí lo controla todo.
Alaben al Señor, ustedes sus ángeles, soldados poderosos que lo obedecen, que escuchan a Dios y obedecen sus órdenes.
Alaben al Señor todos sus ejércitos, siervos que cumplen la voluntad de Dios.
Alabe al Señor toda la creación, en todos los lugares de su dominio.
Alma mía, alaba al Señor."

Bendiciones

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


viernes, 2 de noviembre de 2012

Firmes en la Palabra de Dios

 
"Por lo tanto, quien oiga mis enseñanzas y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que construyó su casa sobre roca. Llovió fuerte, los ríos crecieron, los vientos soplaron y golpearon contra aquella casa. Sin embargo, la casa no se cayó porque estaba construida sobre roca."
Mateo 7:24-25
 
Cuando nuestra vida está guida por el Santo Espíritu de Dios mediante la Palabra, nuestra vida está firme en Él, nada nos podrá apartar de Él, porque en Él estamos seguros.
Todos creo yo, conocemos la Palabra de Dios, y al menos tenemos grabado más de un versículo en nuestro corazón; y cuando la pronunciamos lentamente y en voz audible, creyendo lo que Dios tiene a través de ella,  la verdad como nos dice nuestro Señor Jesús, ¡se hará! No pronunciemos a la carrera la Palabra de Dios, no la pronunciemos sin sentido, miremos a través de ella la victoria que  pronto vendrá.
Meditemos cada día en su Palabra que es viva y eficaz, pero miremos hacia adelante; no dudando, no permitamos la duda, porque en cada duda hay temor y en el temor hay suposición de castigo, creemos que no somos merecedores de las bendiciones de Dios, ya sea porque todavía no hemos aprendido a ese merecimiento o porque aún nos creemos muy pecadores o que Dios no ha podido perdonarnos, y la verdad, lo único que tiene nuestro Dios y Padre es misericordia y un infinito amor por cada uno de nosotros. Por el contrario en nuestro Eterno Dios hay esperanza; creamos en Él y en su gloriosa Palabra, hagámosla nuestra y pongámosla en práctica. Veamos lo que Dios nos dice a través de su Palabra:


"Así ustedes podrán comprender, junto con todos los que formamos el pueblo de Dios, el amor de Cristo en toda su plenitud.
Le pido a Dios que ustedes puedan conocer ese amor, que es más grande de lo que podemos entender, para que reciban todo lo que Dios tiene para darles.
Dios tiene poder para hacer mucho más de lo que le pedimos. ¡Ni siquiera podemos imaginar lo que Dios puede hacer para ayudarnos con su poder! Todos los que pertenecemos a la iglesia de Cristo, debemos alabarlo por siempre. Amén"
Efesios 3:18-21.

¡Un abrazo lleno de Bendiciones!

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 11 de octubre de 2012

Descansando en Cristo Jesús.

 



"Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar.
Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar.
Lo que yo les impongo no es difícil de cumplir, ni es pesada la carga que les hago llevar".
 Mateo 28-30
 
Aprender a descansar en Cristo Jesús, es lo más sabio que podemos hacer, si de verdad somos hijos de Dios:   
"Ahora, como ustedes son sus hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a vivir en ustedes. Por eso, cuando oramos a Dios, el Espíritu nos permite llamarlo: "Papá, querido Papá". Ustedes ya no son como los esclavos de cualquier familia, sino que son hijos de Dios. Y como son sus hijos, gracias a él tienen derecho a sus riquezas" Gálatas 4:6-7. (El subrayado es mío) 
 
Creo que el primer paso para descansar en Cristo Jesús, es poder entender y comprender que Dios es nuestro Padre y que nosotros somos sus hijos, esta verdad maravillosa, hace que cada día nos acerquemos a Dios como Padre, mediante su Hijo Jesucristo."... Les digo la verdad: mi Padre les dará cualquier cosa que le pidan en mi nombre. Hasta ahora ustedes no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán para que así estén llenos de alegría" Juan 16:23-24.
Y toda petición debe ser conforme a la voluntad de Dios.
 
Descansar en Jesús, es traer a Él todo lo que nos agobia, es pedir su dirección, es traer a Él  nuestras debilidades, nuestras inconformidades, nuestros anhelos, pero lo más importante de descansar en Cristo Jesús, es saber que en Él tenemos esperanza, y que nos mostrará el camino por donde debemos andar.
El mensaje mas seguro y precioso es que Cristo resucito y vive. Él es nuestra esperanza de gloria.
 
Un abrazo lleno de bendiciones. 
 
 
 
 
 

martes, 2 de octubre de 2012

Honrando a Dios con nuestra fe

"En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan" Hebreos 11:6.


 
 No solo se trata de saber que Cristo es el Salvador, para alcanzar la salvación; se trata de entender y comprender en nuestro ser interior que Él me salvará, y que puedo confiar en Él como mi Salvador, puesto que en mi ser interior hay la convicción, de que Cristo es ese Salvador, mis labios lo confesarán. A partir de ese momento se inicia el crecimiento de la fe, por eso Jesús compara el crecimiento de la fe con una semilla de mostaza (Lucas 17:5-6); cuando iniciamos esa nueva vida en Cristo, nuestra fe es pequeña, pero a medida que pasan los días y los años nuestra fe se va fortaleciendo en ese diario vivir en Cristo, y cada día va de aumento en aumento hasta alcanzar la verdadera madurez de la fe.
Esa fe que muchos cristianos vivimos hoy día, sobre la cual damos un paso adelante pero retrocedemos dos, son circunstancias que hacen difícil el crecimiento de la fe; aquí se aplica lo que Santiago dice: "el hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos" (1:8).
Cuando nos aferramos a su Palabra, y en cada una de sus promesas, y las abrazamos, y nos acostamos sobre ellas, y no las soltamos hasta verlas hechas en nuestras vidas, allí estamos honrando a Dios con nuestra fe. Y esta es la fe que agrada a Dios, la cual se logra solamente en una vida de comunión y meditación de la Palabra de Dios; es en ese tiempo y espacio que apartamos para los encuentros con nuestro Eterno Dios donde se da el crecimiento de nuestra fe. No basta entonces con vivir una vida cristiana religiosa, lo que vale es la desnudez de nuestro corazón delante de nuestro Señor Jesucristo, Él conoce las intenciones de nuestro corazón; Él no puede ser engañado.
"Asi que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" Romanos 10:17.
Bendiciones. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 20 de septiembre de 2012

El rebaño de Dios


"A los ancianos que están entre ustedes, yo, que soy anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe con ellos de la gloria que se ha de revelar, les ruego esto:

Cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere. No sean tiranos con los que están a su cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño. Así, cuando aparezca el Pastor supremo, ustedes recibirán la inmarcesible corona de gloria"
1 Pedro 5:1-4

En estos últimos tiempos, se ve de todo, contrario a lo dispuesto por Dios, lo que en un tiempo atrás, ser cristiano era un estilo de vida basado en las Sagradas Escrituras, hoy día estamos lejos de esa realidad. La avaricia ha llenado las congregaciones, buscando recursos, que no tiene nada que ver con los propósitos de Dios, Él nos ha mandado a predicar su evangelio. Si Él envía, Él también proveerá los recursos. No hay amor por las personas que no conocen de Cristo, y lo que se busca es un número (la iglesia más grande, el ministro más ungido; ¿se podría llamar esto una forma de idolatría?), y no se cuida de ese rebaño, dejándolo en manos inexpertas. Así sea una sola persona que tengamos como ovejita debemos cuidarla, como Dios manda. El mandato de Dios es: "cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere" (V.2)

Veamos que nos dice Esdras 8:22-23:

"En realidad, sentí vergüenza de pedirle al rey que nos enviara un pelotón de caballería para que nos protegiera de los enemigos, ya que le habíamos dicho al rey que la mano de Dios protege a todos los que confían en él, pero que Dios descarga su poder y su ira contra quienes lo abandonan. Así que ayunamos y oramos a nuestro Dios pidiéndole su protección, y él nos escuchó".

La falta de dirección del Espíritu de Dios, hacen que usemos toda clase de recursos, para obtener lo que queremos, y nos olvidamos de lo que Dios quiere. Recordemos que tenemos un Dios y Padre dueño del oro y la Plata (Hageo 2:8) y un Señor como cabeza de la iglesia: Jesucristo, a quien también debemos de recurrir siempre pidiendo su dirección, porque Él, es quien da los ministerios (Efesios 4:11) y a Él le daremos cuenta.
Si confiamos en nuestro Dios, de que temeremos, si Él es por nosotros, quien contra nosotros. CONFIEMOS EN EL QUE VIVE Y REINA: JESUCRISTO. Planeemos conforme a la voluntad de Dios, recordemos que no somos escuchados cuando pedimos mal. Morir a la carne, es dejar que Cristo viva en cada uno de nosotros, siguiendo su voluntad.


Un abrazo lleno de bendiciones.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La Palabra nuestra FE.

 
¡Felices los que en ti encuentran ayuda, los que desean peregrinar hasta tu monte! Cuando pasen por el valle de las Lágrimas lo convertirán en manantial, y aún la lluvia lo llenará de bendiciones; irán sus fuerzas en aumento, y en Sión verán al Dios supremo. Salmo 84: 5-7 Apropiémonos de la Palabra de Dios, mediante la FE, hagámosla nuestra y no la soltemos; y que al meditarla podamos decir como el salmista: ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca (Salmo 119:103). El Santo Espíritu de Dios nos dice en Filipenses 4:19 "Así que, mi Dios os proveerá de todo lo que necesitéis, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús" y todo será posible para nuestras vidas, mediante la fe. No nos engañemos Dios mira es lo que hay en nuestro corazón, y mientras sigamos presentando una ofrenda como la de Caín, no seremos agradables a Dios. Soltemos nuestras fuerzas, entreguémosla a Jesucristo, y dejemos que su Santo Espíritu trabaje en nosotros, el no necesita de nuestra ayuda, el necesita nuestros corazones para poder trabajar e inyectar en nosotros su carácter, que es el fruto o llenura de su Santo Espíritu, ¿Cómo le vamos a servir si no tenemos su amor?; ¿Cómo vamos a ir por los perdidos si no tenemos su gozo, su paz, su paciencia...su fe, su mansedumbre, su templanza? La FE en Cristo no son sentimientos, no son emociones; nuestra FE debe estar basada en la PALABRA DE DIOS; la petición que el apóstol Pablo le hace a los de Éfeso es "Orad también por mí para que, cuando hable, Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas. Orad para que lo proclame valerosamente, como debo hacerlo"(Efesios 6:19-20). Precisamente cuando los apóstoles le clamaron a Jesús auméntanos la fe, Él les respondió: "Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería"; aquí no se refiere al tamaño, sino al proceso, es que la fe no es de la noche a la mañana, es un proceso que cada día se va desarrollando a través de nuestra comunión con Dios en la meditación de su Palabra; recordemos lo que nos dice el apóstol Pablo a los Romanos 10:17 " Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios", no es cualquier forma de oír, es oír con el corazón , no se trata de oídos físicos, porque es muy fácil oír con nuestros oídos físicos, y no pasar nada; pero que difícil oír con los oídos del corazón, pues es allí donde debe crecer esa FE, es allí donde la Palabra de Dios se hace efectiva y da fruto y fruto de gozo y paz en el Espíritu, es allí donde nuestra fe va creciendo como la semilla de mostaza, hasta hacerse un árbol frondoso para albergar las aves del cielo, pero no retrocedamos, tenemos una ESPERANZA DE GLORIA: JESUCRISTO, nuestro SEÑOR y SALVADOR que es el autor y consumador de la FE, quien ¡ VIVE Y REINA ! por los siglos AMÉN; Acerquémonos a Él, al trono de la gracia, y alcancemos cada día ese crecimiento de nuestra Fe en la intimidad de nuestra relación con Él, y meditación de su poderosa Palabra, donde reposa nuestra FE. ¡Un abrazo gigante, y gracias a mi Eterno Dios por sus vidas y su fiel visita a mis blogs, donde encuentran pequeñas reflexiones, que primero, han tocado mi vida y luego comparto con ustedes a través de este medio; y pueden ser también de bendición para sus vidas espirituales. Dios bendiga cada día sus vidas y las de sus familias!

sábado, 8 de septiembre de 2012

Respuesta a nuestras oraciones.

"Queridos hermanos, si el corazón no nos condena, tenemos confianza delante de Dios, y recibimos todo lo que le pedimos porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos los unos a los otros, pues así lo ha dispuesto. El que obedece sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. ¿Cómo sabemos que él permanece en nosotros? Por el Espíritu que nos dio" 1 Juan 3:21-24 (el subrayado es mío)
 Abracemos siempre la Palabra de Dios, no la soltemos hasta que ella de fruto en nuestras vidas; hoy les presento en este sencillo y reflexivo escrito esta maravillosa Palabra de las Sagradas Escrituras (1 Juan 3:22-24), Palabra preciosa que nos ayudará a reflexionar porque muchas de nuestras oraciones no son respondidas; también hagamos una reflexión acerca de nuestras actitudes frente a nuestro Eterno Dios y frente a nuestro prójimo y aún frente a nosotros mismos, que obstaculizan nuestras bendiciones. Analicemos y reflexionemos en lo que el Espíritu Santo nos quiere decir en su Palabra: 
¿Creemos en el nombre de Jesucristo? ese creer debe darse en nuestro ser interior, debe haber una convicción real no de labios sino de corazón que significa ese nombre para que de nuestro interior salga con poder, no todo el que confiesa ese nombre lleva poder para derribar todo obstáculo que se nos presente, o para obtener lo que se pide (Hechos 19:13-16). 

¿Nos amamos los unos a los otros? ¿todavía existen contiendas, odios, celos y rivalidades entre nosotros los hermanos?; ¿y en las necesidades de nuestros hermanos llevamos sus cargas orando?; ¿estamos presentes en todos los momentos de aflicción? recordemos las Palabras del apóstol Juan en su primera carta, capítulo 4:20:"Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?". Es importamte tener en cuenta esta Palabra de exhortación, en nuestro diario vivir, y sobre todo en nuestra comunión con Dios, sabiendo que amar al hermano es un mandato, como continua diciendo el apóstol en el vercículo 21."Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él?
Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad" 1 Juan 3:17-18
¿Obedecemos los mandamientos, permanecemos en Dios y hacemos lo que le agrada? Si de verdad amamos a Dios nuestro corazón se deleitará en obedecer sus mandamientos; de lo contrario no seremos escuchados;"Sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguien teme a Dios y hace su voluntad, a éste oye" Juan 9:31.
Como hijos de Dios el obedecer en el amor de Cristo nos lleva a la santidad, acrecienta nuestra fe, nos lleva a una vida de rectitud para que los oídos de nuestro Eterno Dios esten atentos a nuestras peticiones. No hay verdad mas excelente de la que nos habla Dios: "En esto se ve quiénes son hijos de Dios y quiénes son hijos del diablo. El que no practica la justicia, ni ama a su hermano, no es de Dios" 1 Juan 3:10.
Recordemos que nuestra actitud frente a nuestro hermano es vital en nuestra relación con nuestro Amado Dios y Padre, puesto que "tenemos este mandamiento: El que ama a Dios, ame también a su hermano" 1 Juan 4:21; y el no obedecerlo no agrada a Dios y estamos en total desobediencia, dándole lugar al enemigo.
"Por tanto, si al llevar tu ofrenda al altar, te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar, y ve a reconciliarte primero con tu hermano. Entonces vuelve, y ofrece tu ofrenda" Mateo 5:23
 
Amados hermanos en Cristo renovemos nuestro entendimiento y aferrémonos cada día a tan preciosas promesas, preceptos y mandatos que nuestro Eterno Dios nos ha dado y reposan en la Santa Biblia para que cada día alcancemos su infinita misericordia y nos conceda conforme a su voluntad todas nuestras peticiones caminando a la luz de la Palabra que es Cristo mismo.

"Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará" Juan 15:7.

Bendiciones.
 

domingo, 26 de agosto de 2012

Una vida espiritual con propósito

"Jesucristo dio su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo malvado, según la voluntad de nuestro Dios y Padre, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén".Gálatas 1:4-5

El sacrificio de Cristo por nuestra redención, fue tan grande, que Él no se merece que llevemos una vida espiritual sin sentido, veamos un ejemplo en las Sagradas Escrituras en 1 de Samuel, en el capítulo 1:3 donde nos señala que dos hijos de Elí: Ofni y Finees eran los sacerdotes de nuestro Dios, pero observemos que en el capítulo 2:12 nos dice que éstos eran hombres impíos y no tenían conocimiento de Dios. Los hijos de Elí celebraban rituales sin ningún sentido a Dios, rituales celebrados con un corazón lleno de maldad e iniquidad; la vida espiritual de los hijos de Elí no tenía un norte, hacían toda clase de cosas contra el pueblo de Israel; dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión, Elí su padre los honró más a ellos; les daba lo mejor de las ofrendas, hollando así los sacrificios y ofrendas que Dios mandó se le ofrecieran. La resequedad espiritual por la que pasaba Israel, trajo como consecuencia que la palabra del Señor escaseara en aquellos días y no había visión con frecuencia.

La falta de conocimiento nos lleva a cometer grandes errores en la vida en general; y como cristianos que somos, el no conocimiento nos lleva a una vida espiritual mediocre, vacía, sin colorido, sin sabor; y la falta de conocimiento al cual me refiero no es el desconocimiento de la Palabra de Dios, no, recordemos que los fariseos y los escribas conocían y recitaban de memoria la Torá o Toráh(el pentateuco), pero no conocían al Dios de la Torá, hay muchas personas hoy en día que conocen la Biblia de principio a fin, pero no conocen al que inspiró la Biblia; no tienen la revelación del conocimiento divino, porque este conocimiento sólo y sólo se logra mediante el Espíritu Santo de Dios, no hay otro camino pues Él es quien nos lleva a toda verdad.
"Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, al glorioso Padre, que les conceda el don espiritual de la sabiduría y se manifieste a ustedes, para que puedan conocerlo verdaderamente" Efesios 1:17.

Por ello no debemos contentarnos con una vida espiritual a medias, su entrega fue tan grande, que no merece de nosotros las migajas; pensamos que el participar de los rituales de la iglesia, ya cumplimos con la parte espiritual, y, esto es bueno, pero no es lo primordial en nuestra vida espiritual; lo primordial es una vida de comunión y oración con nuestro Dios basada en la meditación de la Palabra, una vida de santidad, de obediencia y fidelidad como respuesta a su gran amor: el de no haber escatimado a su propio Hijo, entregándolo a una muerte y muerte de cruz por cada uno de nosotros.

Nuestra gratitud a Dios es disponer nuestro corazón cada día, para que a través de su Santo espíritu podamos llevar una vida de testimonio, no como una imposición, sino a través de una vida rendida, consagrada y apartada del mundo para nuestro único Señor y Salvador Jesucristo. Que nuestra vida espiritual tenga propósito cada día, y podamos decir como el apóstol Pablo: "Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí" Gálatas 2:20.





Dios les bendiga






 

viernes, 17 de agosto de 2012

Nuestro crecimiento espiritual


"Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad"

Juan 17:17

El crecimiento espiritual en nuestras vidas lo da Dios (1 Corintios 3:6-7), pero somos nosotros quienes permitimos ese crecimiento; cuando determinamos vivir en la guía del Santo Espíritu de Dios, Él puede hacer la obra en nosotros, y es Él quien en nosotros producirá así el querer como el hacer, por su buena voluntad; pero si seguimos los deseos de la carne, entonces Él no podrá obrar en nosotros.

Así, como a su pueblo de Israel, le dijo: "El Señor tu Dios expulsará a las naciones que te salgan al paso, pero lo hará poco a poco. No las eliminarás a todas de una sola vez, para que los animales salvajes no se multipliquen ni invadan tu territorio" Deuteronomio 7:22 (el subrayado es mío); así también lo hará en nosotros poco a poco; por la misma razón, Él expulsará todas aquellas opresiones, fortalezas, argumentos y toda mentira del diablo, en las cuales el enemigo nos ha tenido esclavizados, poco a poco, pero permaneciendo en nuestro Eterno Dios y en su Palabra; permitiendo cada día que la obra del espíritu Santo se lleve a cabo en nuestras vidas; en esa forma podemos crecer espiritualmente.

No existe otro camino para alcanzar el crecimiento espiritual; es mediante la dirección del Espíritu Santo de Dios, en una vida diaria de oración y meditación de la Palabra; poniéndola por obra en el amor de Dios, no en nuestras fuerzas.

El obedecer sus mandatos no por ordenanza sino en el amor de Dios que nos ha dado su santo Espíritu, nos lleva a una vida de santidad, de rectitud, de gozo, de paz, de plenitud, lo cual nos conduce al perfeccionamiento y nos acerca cada día más a la estatura de Cristo; es decir cada día vamos creciendo espiritualmente, y todo por la obra maravillosa del santo Espíritu de Dios. No existe fuerza humana para crecer en el espíritu, sólo DIOS, no por obras para que nadie se gloríe. Por eso el apóstol Pablo nos dice que nos ocupemos de nuestra salvación con profunda reverencia, pues es nuestro Eterno Dios quien hace la obra en nosotros (Filipenses 2:12); no quiere decir que estamos expuestos a perderla, NO, ya fuimos salvos de la ira de Dios (Romanos 5:9).

Dios les bendiga.

sábado, 21 de julio de 2012

Un verdadero discípulo de Cristo Jesús

"Después les dijo a todos: Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz cada día y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía, la salvará. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se destruye a si mismo? Pues si alguno se averguenza de mi mensaje, también el Hijo del hombre se avergonzará de Él cuando venga con su gloria y con la gloria de su Padre y de los santos ángeles".

Lucas 9:23-26



No es fácil renunciar a uno mismo, y morir cada día y seguir a Cristo; que gran reto ¿Está usted dispuesto a ello? pues ese es el verdadero discípulo de Jesús.
Veamos lo que nos dice Lucas:14:25-27 "Si alguno viene a mí y no me ama más que a su padre, a su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mí discípulo"
Jesús continua su enseñanza y veamos lo que dice en el versículo 33-35 "Así pues, cualquiera de ustedes que no deje todo lo que tiene, no puede ser mi discípulo. La sal es buena; pero si deja de estar salada, ¿cómo volverá a ser útil? No sirve ni para la tierra ni para el montón de abono. Simplemente, se la tira. Los que tienen oídos, oigan" 

Creo que esta es la verdadera esencia de un verdadero cristiano, y esto no quiere decir que sea religiosidad o legalismo o fanatismo, no, es que la verdad nos justificamos ante nuestras debilidades, y también ante el pecado; pero cuando determinamos seguir a Cristo esta decisión debe ser RADICAL; y poder decir como el apóstol Pablo "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" Gálatas 2:20.
La iglesia sigue dormida ante esta verdad, y como primera instancia solo se está buscando el bienestar, la comodidad; cuando Jesús dijo: "Así que no se preocupen, preguntándose: Qué vamos a comer? o ¿Qué vamos a beber? o ¿Con qué vamos a vestirnos?  Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas". Hemos cambiado  lo prioritario por lo necesario, estamos dando más importancia a la necesidad que a la prioridad de poner nuestra atención en el reino de los cielos. El afán por las riquezas nos están desviando del verdadero propósito de Dios de que nuestros ojos estén puestos en el reino de Dios y en practicar la verdadera justicia.

El discipulado cuesta, y no es fácil, cuando no tenemos claridad o no estamos bien convencidos a quien es que seguimos y servimos; entonces todo se hace pesado y tedioso; se vuelve una carga servir al Señor, y desde luego no podemos ser esos verdaderos discípulos de Cristo.
Tenemos que entender que el verdadero discípulo de Cristo es negarse y morir cada día a uno mismo, es amarlo por encima de nuestra propia familia, es renunciar a todo lo que poseemos.
Si estamos viviendo una religión cristiana, siguiendo rituales y condiciones de hombres; si no estamos llevando un estilo de vida basada en la Palabra de Dios, bajo la dirección del Espíritu Santo de Dios; si todavía acariciamos en nuestro corazón apegos y debilidades, estas son situaciones que no nos dejan seguir a Jesucristo. Nuestra entrega debe ser total, veamos el caso de Abraham, cuando Dios le ordena ofrecer en holocausto a su único hijo y a quien amaba, en ningún momento dudó, Abraham obedeció y no rehusó darle su único hijo (Génesis 22); esto es una verdadera entrega y rendición a Dios.
Cuando Jesús llamó a alguno de sus discípulos, ninguno puso objeción, la Biblia dice que de inmediato le siguieron (Mateo 4:20-22, 9:9).

Un abrazo y bendiciones






sábado, 14 de julio de 2012

Nuestra conversión al Señor jesucristo


"Pero cada vez que alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado. Ahora bien, el Señor es el  Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu".     2 corintios 3:16-18

Conversión:

(Diccionario de la lengua española)
- Cambio de una cosa en otra: conversión de pesetas en euros.
- Cambio de ideas, opiniones, creencias: conversión religiosa

La conversión en el sentido espiritual, no solo se trata de cambiar creencias, se trata de la convicción en nuestro corazón de lo que hemos creído, y en quien hemos creído, lo cual se da a través de la obra MARAVILLOSA del ESPIRITU SANTO; no se trata sólo de confesar, se trata de ir más allá, se trata de ese obrar del Espíritu Santo, cuando en un genuino arrepentimiento volcamos nuestro corazón a Dios, cuando entendemos y comprendemos que nuestras actitudes o forma de vivir no está conforme a la voluntad de Dios, nuestra conciencia nos dice que no estamos obrando bien. Es allí cuando en un corazón contrito y humillado a Dios reconocemos y confesamos nuestro pecado, porque en nuestro corazón hay la certeza de que Cristo Jesús vive; es por eso que con nuestra boca confesamos que Él es nuestro Señor; entonces es cuando la luz resplandece sobre nosotros y su gloria nace en nuestros corazones (Isaías 60:1); ¡GLORIA A DIOS! HEMOS NACIDO DE NUEVO, somos nuevas criaturas en Cristo Jesús, la obra maravillosa del Espíritu se ha realizado, y continua perfeccionándola hasta el día de Jesucristo (Filipenses 1:6). En ese momento se inicia una verdadera metamorfosis, hay un cambio radical en nuestras vidas, ¡la obra fue hecha por el Espíritu Santo de Dios!, no fue hecha por un hombre, ni por una institución, y como dice su Palabra "Ninguno que haya nacido de Dios practica el pecado, porque la semilla de Dios permanece en él; no puede practicar el pecado, porque ha nacido de Dios" (1 Juan 3:9); ya no pecamos voluntariamente, pues es bien cierto que se sigue en una lucha espiritual con nuestra vieja naturaleza, pero también es cierto que si pecamos dice nuestro Señor, tenemos un abogado para con el Padre a Jesucristo el justo (1 Juan 2:1). El proceso de santificación lo hace el Espíritu Santo de Dios mediante su Palabra, cuando nuestro corazón se dispone para ello; "Pero Dios nuestro Salvador mostró su bondad y su amor por la humanidad, y, sin que nosotros hubiéramos hecho nada bueno, por pura misericordia nos salvó lavándonos y regenerándonos, y dándonos nueva vida por el Espíritu Santo" Tito 3:4-5

Hay que tener muy presente lo que nos dice nuestro Señor: "Todo el que permanece en él, no practica el pecado. Todo el que practica el pecado, no lo ha visto ni lo ha conocido"  
1 Juan3:6; el subrayado es mío, y quiero resaltarle que nuestra vida espiritual depende de nuestra permanencia en Cristo Jesús, suceda lo que suceda, pasemos las aflicciones que pasemos, nuestra firmeza en Cristo Jesús nos da la victoria para vivir una vida de obediencia, de santidad, y de bendición en todas las áreas de nuestra vida ¡Bendito Dios Señor nuestro!

Bendiciones.